
Don Felipe y Doña Letizia han sido recibidos en audiencia privada por el papa León XIV. Una audiencia que ha tenido lugar en la biblioteca privada del Palacio Apostólico, en un encuentro que activa la agenda bilateral entre España y la Santa Sede y que se produce a escasos meses del viaje apostólico del Pontífice a España.
Los Reyes han accedido al Patio de San Dámaso, donde ondeaba la bandera de España, acompañados por el ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, y por la embajadora de España ante la Santa Sede, Isabel Celáa.Allí han sido recibidos por el viceregente de la Prefectura de la Casa Pontificia, Edward Daniang Daleng, en presencia de un piquete de la Guardia Suiza, antes de cumplimentar los saludos protocolarios con los gentilhombres de Su Santidad, pertenecientes a la 'nobleza negra' de familias aristocráticas romanas, que encabezaba el príncipe Mariano Hugo de Windisch-Graetz, marido de la archiduquesa Sofía de Habsburgo, y que finalizaba el conocido empresario Matteo Marzotto.

Este cortejo es el que ha acompañado a los Reyes a través de las estancias del Palacio Apostólico, hasta la sala del Tronetto, donde han sido recibidos por León XIV. El Rey de España, al tener el título de "Majestad Católica" ha encabezado la procesión con una distinción protocolaria que pocos jefes de Estado tienen.

A continuación, los Reyes y el Santo Padre han pasado ya a la biblioteca privada. Se trata de una reunión privada entre ambos, sin la presencia de asesores o del resto de la delegación, para así poder abordar todas las cuestiones de forma confidencial.
A continuación ha tenido lugar una fotografía oficial así como la presentación de las respectivas delegaciones. Por parte de España, han acompañado a los Reyes, además de Bolaños y Celáa, el jefe de la Casa del Rey, Camilo Villarino. Por parte de El Vaticano, han estado presentes el secretario de Estado, Pietro Parolin, y el responsable de los asuntos relativos a España, Renato Kuĉić. Una vez concluida la audiencia con León XIV, los Reyes han mantenido una reunión de trabajo con el cardenal Parolin en su despacho, en un formato más político, centrado en los preparativos del viaje papal.

Como era de esperar, la Reina ha vestido por tercera vez de blanco ante el Santo Padre, haciendo uso del "privilegio de blanco". En esta ocasión ha optado por un vestido de tweed blanco, de cuello caja, manga larga, y falda acampanada, de largo midi como marca el protocolo. Como complementos, ha optado por unos zapatos de tacón sensato de Magrit en color nude, y bolso a juego de la misma marca. No ha lucido ni peineta con mantilla, ni mantilla a modo de velo. Los pendientes, de diamantes y perlas, son lo de Ansorena que estrenó con motivo del bautizo de la princesa de Asturias.
Tras la audiencia, se ha producido el tradicional intercambio de regalos. Los obsequios de los Reyes para el Santo Padre han sido un facsímil del Libro de Horas de Felipe II, del siglo XVI,el manuscrito predilecto del monarca y que le acompañó durante toda su vida. Fue escrito y miniado por los frailes Andrés de León, Julián de la Fuente el Saz y Martín de Palencia, y es la obra más rica y característica realizada en el escritorio del Real Monasterio de El Escorial, donde se conserva. También le han obsequiado con una manta de butaca artesanal de lana merina y seda natural realizada por el taller de artesanía textil Ábbate, miembro de la "Alianza por la Lana", proyecto que busca promover y proyectar el valor de la lana española como patrimonio vivo y ayudar al desarrollo rural.
Los Reyes de España son los sextos monarcas que recibe el papa León XIV después de recibir en audiencia a los reyes Carlos y Camila de Inglaterra, los Grandes Duques de Luxemburgo, los Reyes de Países Bajos, Bélgica y Jordania.

