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Sean Connery, el James Bond que vivió su gran amor en Marbella

Sean Connery tuvo dos mujeres, Diane Cilento y Micheline Roquebrune, esta última su gran amor.

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Sean Connery tuvo dos mujeres, Diane Cilento y Micheline Roquebrune, esta última su gran amor.
Sean Connery y Micheline Roquebrune. | Gtres

Ha muerto el actor que con mayor brillantez personificó al agente 007, con licencia para matar", ideado por el novelista británico Ian Fleming. Este Sean Connery, que a partir de 1962 comenzó a interpretar ese personaje en un filme donde tuvo por compañera a Úrsula Andress, tuvo en sus brazos a hermosas mujeres. Curiosamente, ninguna de sus dos esposas las igualaron en belleza: la última, Micheline Roquebrune, era de breve estatura y no muy agraciada presencia. Pero fue su gran amor desde que se casaron hace cuarenta y cinco años, buena parte de los cuáles los vivieron en Marbella.

Sean Connery era de origen escocés y aprovechó su atletica musculatura para probar como actor cinematográfico. claro está que antes tuvo que arrimar el hombro en el modesto hogar familiar (su padre era camionero) y trabajar de lechero, conductor de camiones también, salvavidas y, curiosamemte, pulidor de ataúdes.

Ya convertido en "James Bond" (el mejor de todos, pues ninguno de los que los que lo sustituyeron, mejoraron su trabajo, los llamados George Lazemby, Timothy Dalton, Daniel Craig y Pierce Brosnan), Sean Connery impuso su estilo, su timbre de galán impoluto, al que ninguna mujer se le resistía. Realmente, mantuvo en sus películas un estigma de machista fuera de toda duda. Pero, feministas aparte, Sean Connery era un icono de la belleza masculina, un seductor. En la vida real, nada tenía que ver con el personaje que lo convirtió en famoso y millonario. Estaba calvo y probablemente hubiera transitado por la calle de muchas ciudades sin ser a primera vista reconocido. Lo sorprendí una mañana cerca de su chalé marbellí "haciendo el pino" con su segunda esposa. Y al advertir que eran fotografiados de tal guisa, me regaló unos previsibles e irreproducibles insultos. Tenía el actor malaúva y no soportaba que nadie importunara su intimidad.

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Con Diane Cilento | Cordon Press

Tuvo algunos amores antes de casarse por primera vez. La fotógrafa Julie Hamilton fue un romance de juventud, lo mismo que una cantante llamada Maxine Daniels. Y se dice que cameló a estrellas con las que trabajó o tuvo contactos, casos de Ursula Andress y Brigitte Bardot. Pero se olvidó de ellas y quizás también de otros amoríos superficiales para matrimoniar con la actriz británica Diane Cilento en 1962, con la que convivió hasta 1973. La popularidad de Sean Connery como "James Bond" en la pantalla nubló la estabilidad de la pareja, puesto que al galán se le entregaban muchas admiradoras, cautivadas por su porte seductor. Lo curioso es que en su vida real, Sean Connery, alto y de buena facha atlética, padecía una galopante alopecia y era calvo. Así lo conocí, barbado y algo desaliñado; nada que ver con su presencia en las películas vestido de etiqueta y con una indisimulada pero perfecta peluca.

El actor que fuera"James Bond" en siete filmes se cansó del personaje que lo había convertido en famoso: "Estoy cansado", me confesó. Pero accedió, a ruegos de sus productores, a rodar su última película de esa saga, Nunca digas nunca jamás. Bien remunerado, naturalmente. En cuyo rodaje, por cierto, resultó malherido por Steven Seagal, que le rompió una muñeca mientras filmaban una secuencia de acción. Hacía este último de guardaespaldas suyo, se extralimitó en su papel, y le produjo a Connery una dolorosa contractura. Connery no se lo perdonó.

Hizo otras películas de distinta factura, pero las de "James Bond" le procuraron una estabilidad económica de la que disfrutó con su segunda esposa, la pintora franco-marroquí Micheline Roquebrune, con quien se casó en 1975. Se habían conocido en un campo de golf, deporte apasionante de ambos. Sean, tenía un hijo de su anterior matrimonio, Jason, nacido en 1963, y Micheline era madre de tres, de un anterior enlace. No tendrían ambos descendencia posteriormente pero fueron una pareja muy unida. Nada más conocerse, ella contaba que sorprendió a Sean leyendo un periódico, se abalanzó sobre él, y salvajemente juntaron su cuerpo hasta alcanzar el éxtasis., Luego, estuvieron cuatro días sin salir de la habitación del hotel que ocupaban. Puede decirse que Micheline fue el gran amor de Sean Connery, cuyos mejores años de felicidad los disfrutaron en Marbella, en su chalé "Malibú", que había pertenecido al escritor y director cinematográfico Edgar Neville. El hijo de éste, un tipo bohemio y divertido, Jimmy, a la muerte de su padre, se lo vendió al actor escocés. Y en sus últimos años en España, época en la que Jesús Gil regía el municipio marbellí, comenzó a tener problemas. En realidad, de parte de la Junta de Andalucía, que le demandaba por unas posibles irregularidades en su construcción, junto a la playa. Esas trabas fueron causa de que Connery y su mujer vendieran su propiedad, dejando al parecer una cuantiosa deuda sin satisfacer a las arcas municipales, en concepto de impuestos. Y se instalaron en las Bahamas. Y allí, en Nasau, le ha sorprendido a Sean Connery la muerte, mientras dormía. Contaba noventa años. Tardará bastante tiempo en olvidarse sus aventuras en la pantalla. Un actor ya de leyenda.

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