
Mar Flores ha vuelto a confirmar que el glamour no entiende de coordenadas ni de estaciones al elegir las playas de Punta Cana para despedir el año 2025. La modelo y empresaria, que ha hecho de la sofisticación su sello personal, ha compartido con sus seguidores una entrada de año marcada por la calma, el sol y una apuesta estilística de alto impacto. Lejos del frío de la península, Flores ha apostado por un espectacular diseño que funde la estética festiva con la frescura del trópico.

El gran protagonista de su noche ha sido un sofisticado mono de lentejuelas firmado por Temperley London. Se trata de una pieza de "glamour caribeño" con escote halter que realzaba su figura y convertía cada movimiento bajo las palmeras en un juego de destellos. El tejido, completamente recubierto de brillos, funcionaba como una auténtica pieza joya, una elección que la modelo ha complementado con accesorios de alto nivel, entre los que destacaban piezas de Cartier y un reloj Rolex. El conjunto no solo buscaba la excelencia estética, sino que, en palabras de la propia Mar, representaba una "declaración de seguridad y pureza de corazón" para afrontar los próximos doce meses.
La celebración ha estado imbuida de una filosofía de vida que Flores ha querido transmitir a través de sus perfiles públicos: vivir más y prometer menos. Acompañada de sus seres queridos en un entorno paradisíaco, ha optado por recibir el 2026 desde la tranquilidad del paraíso dominicano, alejándose del ruido de las grandes fiestas capitalinas. Con este estilismo, Mar Flores no solo firma uno de los looks más aplaudidos de la Nochevieja internacional, sino que refuerza su imagen de icono de estilo capaz de adaptar las tendencias de lujo a cualquier escenario, demostrando que la luz del Caribe es el mejor aliado para un diseño pensado para brillar.

Se aleja de la polémica
La relación entre Mar Flores, su hijo Carlo y Alejandra Rubio volvió a entrar en una zona de turbulencias mediáticas durante las últimas semanas de 2025, coincidiendo con el estreno de la nueva edición de Bake Off: Famosos al horno. La participación de la modelo en el concurso de repostería ha quedado en un segundo plano tras las explosivas declaraciones de su exmarido, Carlo Costanzia padre, quien en una reciente entrevista ha reabierto viejas heridas al culpar directamente a Mar de los problemas de juventud de su hijo. Este cruce de acusaciones ha puesto a Carlo Costanzia hijo en una posición extremadamente delicada, tratando de hacer equilibrio entre la lealtad a su padre y el reciente acercamiento que había logrado con su madre gracias al nacimiento de su bebé.
Alejandra Rubio, por su parte, se ha convertido en la portavoz indirecta de la pareja en los platós, mostrando un evidente agotamiento por tener que lidiar con los fantasmas del pasado de su familia política mientras intenta disfrutar de su maternidad. Aunque Alejandra ha intentado defender la figura de Mar Flores como abuela presente, no ha podido evitar que el clima se tense tras las palabras de su suegro, que han dinamitado la aparente paz familiar que reinaba antes de Navidad. La situación es tan compleja que, según fuentes cercanas, la relación entre Mar y su hijo se ha vuelto a "enfriar" ligeramente, ya que Carlo hijo se siente sobrepasado por ver de nuevo a sus padres enfrentados públicamente en revistas y programas de televisión.
En el entorno de Bake Off, se comenta que Mar Flores ha intentado blindarse frente a la polémica para centrarse en el concurso, aunque la presión de la prensa ha sido constante en cada grabación. Mientras la modelo intenta proyectar una imagen de superación y profesionalidad entre fogones, el ruido externo generado por las entrevistas de su exmarido y las reacciones de Alejandra Rubio en televisión han creado un escenario de "todos contra todos". Por ahora, el bebé sigue siendo el único nexo que mantiene un hilo de comunicación directo entre Mar y la pareja, aunque la desconfianza mutua entre las familias Flores y Costanzia parece haber regresado con más fuerza que nunca en este inicio de 2026.

