
Las recientes acusaciones contra Julio Iglesias han generado un gran revuelo mediático. Dos exempleadas del hogar del cantante han denunciado agresiones sexuales, humillaciones y maltrato físico y verbal durante 2021 y 2022 en sus residencias de República Dominicana y Bahamas.
Tras la publicación del reportaje de una investigación que se desarrolló durante más de tres años e incluyó entrevistas a 15 extrabajadores del artista publicada por elDiario.es y Univisión, Julio mantiene un llamativo silencio y habría delegado el caso en sus abogados, mientras amigos y allegados han salido en su defensa.
Entre ellos se encuentran Ana Obregón, Makoke, quien mantuvo un romance con el artista cuando ella tenía 19 años y él 46, y su exjefe de prensa Miguel Ángel Pastor. Todos coincidieron en afirmar que les resulta difícil creer que el Julio que conocen, cariñoso y respetuoso, pueda haber cometido actos de esta naturaleza. Por su parte, Isabel Preysler, primera esposa del cantante y madre de Chabeli, Julio José y Enrique Iglesias, estaría "en shock", asegurando a su entorno que este no es el Julio que ella conoce.
La respuesta del presunto hijo de Julio Iglesias y su madre
María Edite, bailarina que vivió un breve romance con Julio Iglesias en 1975 y madre de Javier Santos, se ha mostrado rotunda en su postura. Sobre las denuncias, afirmó en el programa Vamos a ver: "A todo el mundo le llega su karma. El karma existe. Me sorprende entre comillas, porque es un hijo de su madre. Siempre pensé que el karma, tarde o temprano, llega. Por algún lado tenía que salir".
Aunque durante su relación con Julio asegura que "no he conocido nada de eso" que relatan las dos exempleadas, dejó claro que "siempre estaré con las víctimas y las creo totalmente", posicionándose abiertamente en defensa de las supuestas afectadas.
Su hijo, Javier Santos, también se ha pronunciado con cautela en El tiempo justo: "No sé, yo creo que es muy pronto para tener ningún tipo de opinión... me pone muy triste la verdad, pienso mucho en mis hermanos, pero también pienso mucho en esas mujeres que deben haber sufrido mucho, en caso de que esto sea verdad". Asimismo, reconoció que "una investigación de tantos años, de periodistas que podemos considerar bastante serios, no hay que tomárselo tan a la ligera. Creo a las víctimas", aunque remarcó la importancia de "respetar la presunción de inocencia mientras la justicia no diga lo contrario".

