
La primera reacción oficial de Julio Iglesias ha llegado en la madrugada de este viernes a través de las redes sociales. Tres días después de que la cadena Univisión y el digital El Diario publicasen la denuncia de dos trabajadoras acusando al artista de haber abusado de ellas, Julio Iglesias ha emitido un comunicado en su perfil de Instagram.
Sobre un fondo blanco y con letra de color negro, el artista ha redactado tres párrafos concisos en los que hay dolor, niega las acusaciones vertidas contra él y reconoce el daño que le están causando. No hay amenazas ni beligerancia, todo lo contrario, encontramos agradecimiento hacia los que le han apoyado. Pero sí anuncia que le quedan fuerzas para defender su dignidad. Dice así:
"Con profundo pesar, respondo a las acusaciones realizadas por dos personas que anteriormente trabajaron en mi casa. Niego haber abusado, coaccionado o faltado el respeto a ninguna mujer. Esas acusaciones son absolutamente falsas y me causan una gran tristeza.
Nunca había sentido tanta maldad, pero aún me quedan fuerzas para que la gente conozca toda la verdad y defender mi dignidad ante un agravio tan grave.
No puedo olvidarme de tantas y tantas personas queridísimas que me han mandado mensajes de cariño y lealtad; he sentido mucho consuelo en ellas".
Hasta ahora, todo habían sido dimes y diretes. Todo eran "fuentes cercanas" y conocidos del artista que nunca llegaron a hablar con él. Y un intercambio de palabras en la revista Hola con su director, Eduardo Sánchez Pérez, en la que anunciaba que hablaría con rotundidad y que lo haría pronto. También Ramón Arcusa, uno de sus amigos íntimos, reconoció haber mantenido varias conversaciones telefónicas con Julio, que le había manifestado su pesar. Ahora el cantante ha hablado. Sin acusaciones, sin beligerancia. Sólo aclarando cómo se siente ante acusaciones que él considera falsas y anunciando que todavía le quedan fuerzas para defender su dignidad.
