
El mundo de la cultura y el espectáculo asiste a lo que Ramón Arcusa, estrecho colaborador y amigo íntimo de Julio Iglesias, califica en un artículo en El Mundo como un "asesinato moral y profesional" sin precedentes. Tras la denuncia presentada por supuestas exempleadas a través de la asociación Women's Link Worldwide, Arcusa ha alzado la voz para defender la honorabilidad del cantante más internacional de España frente a lo que considera una "denuncia abominable y falsa".
Arcusa, que ha trabajado con el artista durante casi dos décadas como productor y compositor, describe un escenario de convivencia que nada tiene que ver con el relato de las demandantes. "He convivido con él en sus casas, en hoteles... Sus casas no son 'casas de horrores', sino bellísimas mansiones donde reina la paz", asegura, desmintiendo de forma categórica las informaciones vertidas en medios públicos como TVE.
Para Arcusa, la acusación carece de cualquier lógica basada en el carácter de Iglesias: "Lo diré de una vez: no me cabe en la cabeza que Julio haya podido abusar sexualmente de ninguna mujer. Si ha habido algo, ha tenido que ser con tácito consentimiento. Y la razón primera es porque nunca lo ha necesitado, pero, sobre todo, porque no es su estilo".
En un análisis puramente político, el miembro del Dúo Dinámico aplica la máxima de Agatha Christie: para resolver un crimen —en este caso, uno de reputación— hay que mirar quién se beneficia. Arcusa señala directamente a La Moncloa. Según el músico, existe un claro interés en que este escándalo mediático sirva de cortina de humo: "Existirían dos claros beneficiarios: en primer lugar, el Gobierno, que con ello consigue que la atención y difusión de sus trapacerías pasen a un segundo plano".
Asimismo, apunta al móvil económico de las demandantes, que buscarían "un suculento puñado de dólares", y critica duramente el papel de asociaciones de "corte feminista radical" que, a su juicio, han condenado al cantante antes siquiera de que un juez se pronuncie.
La "insoportable murga feminista"
Arcusa vincula este episodio con el fenómeno woke que analiza en su nuevo libro, No lo compres, no te va a gustar, escrito junto a Teresa Giménez Barbat. En la obra, ambos denuncian la "insoportable murga feminista" y el desprecio sistemático a la presunción de inocencia cuando el acusado es un hombre.
"Los buscadores de contenidos han escudriñado el baúl de la intimidad de Julio para confirmar lo que ya habían decidido de antemano: que era culpable", lamenta Arcusa. El compositor advierte de que, aunque la justicia termine dándole la razón al cantante, el "estropicio es ya inconmensurable" debido al ensañamiento de las cadenas de televisión y la prensa de izquierdas.

