
Sara Carbonero ha celebrado su 42 cumpleaños después de atravesar uno de los comienzos de año más complicados de su vida. La periodista llega a esta nueva vuelta al sol marcada por un mes de enero muy complicado, tras una intervención quirúrgica de urgencia que la mantuvo varios días en la UCI y que ha condicionado por completo sus últimos meses.
Todo ocurrió durante unas vacaciones en Lanzarote, cuando acudió al hospital con un fuerte dolor abdominal y tuvo que ser operada de urgencia. Tras la intervención, pasó varios días en la Unidad de Cuidados Intensivos y posteriormente fue trasladada a planta, donde continuó su recuperación hasta recibir el alta médica el pasado 13 de enero. Desde entonces, ha afrontado una recuperación discreta, centrada en su bienestar y rodeada de los suyos.
Aún recuperándose, pero visiblemente agradecida, Sara ha querido compartir una extensa y emotiva reflexión coincidiendo con su cumpleaños. "Creo que nunca me había sentido tan feliz por cumplir un año más ni con tantos motivos para dar las gracias", comienza escribiendo, en una carta en la que se muestra especialmente sincera.
En ese mensaje, la periodista pone palabras a lo vivido en las últimas semanas y al cambio de perspectiva que le ha traído esta experiencia. "Cerré el 2025 con una lista cortita de deseos, pero la vida tenía otros planes. Ha sido duro. Todavía lo es, aunque ya veo los rayitos de sol entre tanto nubarrón. Hace apenas un mes entre a un quirófano llena de incertidumbre y entonces habría firmado poder estar como estoy hoy. Ya no duele. El miedo ha dado paso a la gratitud, a la serenidad y a la calma", reflexiona.
Con una mirada mucho más consciente sobre lo esencial, Carbonero ha querido detenerse también en las personas que la han acompañado durante este proceso. "Como dije en una ocasión, no me gusta romantizar los problemas de salud, ojalá nadie tuviese que pasar por ellos, pero si hay algo positivo es darte cuenta de la cantidad de gente que te quiere y que se preocupa por ti", señala, antes de agradecer, uno a uno, los apoyos recibidos.
"No sé cómo devolver tanto amor. En primer lugar, a mi familia y amigos, los que nunca te sueltan la mano, a mi hermana y a Jota, mi chico, que no se separaron de mí ni un minuto en los momentos más difíciles. A Íker y a mi madre por cuidar y proteger lo que más quiero cuando yo no podía. A todos los médicos, enfermeras y personal sanitario del hospital universitario Doctor José Molina Orosa de Lanzarote. A Nuria y a María por su vocación, su cariño y sus cuidados y mimos en las noches imposibles", escribe, dejando claro el papel fundamental que todos ellos han tenido en su recuperación.
El texto continúa con una reflexión sobre cómo afronta los próximos meses: "Hoy cumplo un año más sabiendo perfectamente qué es lo esencial en la vida. Una vida tan frágil e imprevisible como bella. Hoy cumplo un año más llena de amor y de gratitud, de esperanza, de sueños intactos, de fuerza y esperanza. Porque al final, no podemos cambiar las cartas que nos tocan. Lo único que depende de nosotros es la actitud".
Sara también ha compartido cómo ha celebrado este cumpleaños, más especial de lo que igual pensaba que iba a ser en un primer momento. "Ha sido un día de celebrar lo sencillo, pero también lleno de sorpresas, de flores y tarta de chocolate. He comido sopa de cebolla en mi nuevo restaurante francés preferido y he paseado por el centro de Madrid. Para rematarlo unas risas con amigas y el ritual de soplar las velas con los niños", cuenta junto a varias imágenes con sus hijos, Martín y Lucas.
"Hoy cumplo un año más con una nueva cicatriz que me recuerda que he superado otra piedra en el camino. Gracias por todas las felicitaciones, los buenos deseos y la energía que me llega y que lo cura todo. Muchas gracias de corazón. Sara". Un cumpleaños que, más allá de la cifra, marca de nuevo, lo esencial de la vida: vivir.


