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Ilia Topuria pasa página: su exmujer retira la denuncia por malos tratos

Tras meses de conflicto, ambas partes alcanzan un acuerdo que archiva el caso y encarrila el divorcio y la custodia de su hija.

Tras meses de conflicto, ambas partes alcanzan un acuerdo que archiva el caso y encarrila el divorcio y la custodia de su hija.
Ilia Topuria y Giorgina Uzcategui. | Instagram

Han sido meses de tensión, silencios incómodos y titulares nada deseados. Pero el temporal ha pasado. Ilia Topuria vuelve a ver la luz al final del túnel después de cerrar definitivamente el conflicto judicial que mantenía con su exmujer, Giorgina Uzcategui. La empresaria ha retirado la denuncia por presuntos malos tratos presentada en noviembre y el caso ha quedado archivado tras alcanzarse un acuerdo entre ambas partes.

El propio luchador escenificó el momento con un mensaje tan breve como simbólico —"Vuelve el campeón"— acompañado de varias imágenes en redes sociales. No era solo un guiño deportivo: también una forma de anunciar que dejaba atrás el episodio más amargo de su vida personal reciente.

El acuerdo definitivo

Tal y como avanzó Marca, el pacto no se limita al archivo de la causa. Incluye también los términos del divorcio, con un entendimiento sobre cuestiones económicas y sobre la custodia de la hija que tienen en común. Un cierre ordenado a una ruptura que había terminado convertida en una batalla pública de enorme desgaste.

Todo arrancó cuando Topuria presentó la demanda de separación. Semanas después llegó la denuncia de Uzcategui, y con ella una cascada de acusaciones cruzadas que colocaron al campeón en el centro del foco mediático. Desde el primer momento negó los hechos y situó lo ocurrido en el contexto de una negociación fallida.

A mediados de diciembre decidió romper su silencio con un comunicado en redes sociales. En él explicó que, tras negarse a aceptar "determinadas pretensiones económicas fuera de toda lógica", apareció la denuncia por malos tratos, algo con lo que —según relató— ya había sido amenazado. En ese mismo mensaje dejó claro que no pensaba "ceder ante la presión, la manipulación o el miedo" y que había optado por "mantener silencio" por el bien de sus hijos.

También habló entonces de "situaciones y presiones intolerables", asegurando que se le advertía de la difusión de acusaciones "infundadas" que solo desaparecerían "a cambio de dinero", antes de rematar con una frase que ahora cobra todo su sentido: "La verdad solo tiene un camino: los hechos".

La batalla judicial

Enero marcó un punto de inflexión. Por un lado, ambos coincidieron en el Juzgado de Violencia sobre la Mujer de Móstoles. Por otro, Topuria logró una primera victoria clave cuando el juez rechazó la petición de su exmujer de trasladarse a Miami con la menor. Desde su entorno explicaron entonces que estaba "muy contento y muy satisfecho", ya que esa resolución abría la puerta a poder recuperar la normalidad con su hija, a la que —según el propio deportista— llevaba "cuatro meses sin poder ver pese a haberlo intentado en numerosas ocasiones".

El desgaste personal tuvo reflejo directo en su carrera. El hispanogeorgiano llegó incluso a frenar la defensa de su título, una pausa poco habitual en alguien que vive instalado en la élite de la Ultimate Fighting Championship. Durante ese tiempo, el foco dejó de estar en el octágono para centrarse en despachos, abogados y comunicados.

Ahora, con la denuncia retirada, el divorcio encarrilado y el caso cerrado, Topuria vuelve a centrarse en lo suyo. Recupera la calma, recompone su vida privada y prepara su vuelta a la competición. Atrás queda un capítulo doloroso; por delante, un intento de reconstrucción personal y deportiva. En la jaula y fuera de ella, ‘El Matador’ vuelve a levantar la cabeza.

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