
El actor Jim Carrey recogió el pasado 26 de febrero un premio César de honor en la edición número 51 de los premios más importantes del cine francés, donde aseguró que "cada personaje que encarnas es como la arcilla del escultor, a la que da forma desde el "fondo de su corazón". El cómico dedicó el galardón a su padre, "el hombre más gracioso" que jamás conoció, y también hizo mención a sus antepasados, varias generaciones atrás, que emigraron desde Saint-Malo (Francia) a Canadá.
La felicidad del actor era notable, especialmente después de muchos años alejado del foco mediático. La gala estuvo plagada de bromas y pequeños homenajes al protagonista de títulos icónicos como The Truman Show o Ace Ventura, empezando por la apertura, en la que el presentador de la ceremonia, el actor francés Benjamin Lavernhe, se transformó en su personaje de La máscara para bailar vestido de amarillo.
El gran protagonista de la noche se atrevió con el francés, con mucho esfuerzo, pero su poca práctica con el idioma le sirvió para añadir un punto extra de humor a su discurso: "¿Cómo estuvo mi francés? ¿Más que mediocre, no?", lanzó al público del teatro Olympia de París.

Una noche para recordar que, sin embargo, se vio empañada por las críticas hacia su aspecto físico. El actor de 64 años está muy cambiado y esto se notó especialmente en su rostro tras una serie de retoques estéticos que no pasaron desapercibidos. Pero lejos de quedarse ahí, comenzaron una serie de teorías de la conspiración que apuntan a que aquel hombre no era Carrey sino un impostor. Por las redes sociales incluso circularon imágenes editadas para alimentar la paranoia.
Para añadir más leña al fuego, el maquillador artístico Alexis Stone incluso publicó que en realidad fue él quien acudió a aquella gala con una máscara de látex y una prótesis dental para fingir ser Carrey. "Alexis Stone como Jim Carrey en París", escribió en Instagram para generar todavía más caos.

El caos llegó demasiado lejos y un responsable de los Premios César tuvo que confirmar a la revista Variety que Jim Carrey tenía planeado asistir a la ceremonia desde el pasado verano y estuvo preparando durante meses su discurso en francés. De hecho, acudió con su pareja, su hija, su nieto y hasta doce familiares y amigos cercanos. Lejos de entrar en más polémicas, su publicista Merleah Leslie, que también acudió a la gala, aseguró a TMZ que "Jim Carrey asistió a los Premios César, donde aceptó su Premio César Honorario".

