El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero dejó varios agujeros negros durante su comparecencia en el Senado: se mostró opaco en cuanto a los detalles de su prestación de servicios a Análisis Relevante S.L. y tuvo memoria selectiva en cuanto a los detalles que enmarcaron el rescate de Plus Ultra.
Zapatero compareció este lunes en la comisión Koldo de la Cámara Baja para explicar sus relaciones con el empresario Julio Martínez Martínez, amigo del exlíder socialista y pagador por sus servicios de "consultoría". El empresario fue detenido junto al presidente de Plus Ultra en el marco de una causa que investiga el rescate concedido por el Gobierno a la aerolínea.
Zapatero reconoció que había cobrado alrededor de 70.000 euros brutos de media al año por sus servicios a Análisis Relevante. Según dijo, Julio Martínez quería crear la consultoría estratégica y le preguntó antes de hacerlo para saber si podría contar con él como consultor externo. Finalmente, Zapatero habría aceptado ser consultor externo con la condición, según su versión, de que la consultora también contratase a la empresa de sus hijas, What The Fav.
Esa compañía, Análisis Relevante S.L., fue creada en marzo de 2020, poco antes de que la aerolínea presentase oficialmente la solicitud del rescate, que habría sido presentada en agosto de ese mismo año. Entonces, la compañía ya había contratado a la empresa de Julio Martínez Martínez por el valor del 1% del rescate si lo conseguía y esta, a su vez, había contratado a Zapatero y sus hijas, que habrían cobrado una cuantía total de cerca de 200.000 euros.
Sobre la cantidad de trabajo que mereciese esas cuantías económicas, Zapatero solo ha explicado que realizaba labores de consultoría, que, según dijo, engloban muchas tareas. Entre ellas, la elaboración de unos informes escritos, en los que reconoció que también había trabajado Sergio Sánchez. Aunque, preguntado por si le habían pagado casi medio millón de euros por realizar unos quince informes de menos de 20 páginas, Zapatero dijo que también realizaba "informes orales". No aportó ni se planteó aportar cualquier tipo de prueba con la que pudiese demostrar su trabajo.
Sobre qué, para quién y a quién le remitía esos informes orales es una incógnita. El expresidente se acogió a su derecho a la intimidad y a reservarse su cartera de clientes. Prefirió no explicar con qué empresas había trabajado Análisis Relevante como para disponer de esas cantidades y pagar a un consultor con la minuta tan elevada como él. "Es un precio de mercado que lógicamente tiene en cuenta la trayectoria y la capacidad del consultor", espetó.
En este contexto, el senador popular Fernando Martínez-Maíllo se cuestionó cómo "una empresa que solo tiene un ingreso y un gasto", es decir, un cliente y un proveedor –la familia Zapatero— y en el que no hay gastos colaterales como la compra de folios, podía no considerarse una empresa pantalla. "Desconozco la actividad", se limitó a decir el expresidente, que volvió a repetir que desarrollaba una actividad profesional "más amplia" basada en "conversaciones, seminarios...". Al ser preguntado con quién eran esas conversaciones, sentenciaba: "No tengo por qué decir con quién".
Asimismo, se negó a facilitar otras empresas con las que ha asegurado que colaboraba desde el año 2012, cuando, según él, se dio de alta en autónomos. Eso sí, se esforzó en recalcar que ninguno de sus informes habrían estado dirigidos a Plus Ultra y que "nunca" ha cobrado por sus labores en Venezuela.
Cómo llegó el rescate al Consejo de Ministros
Zapatero también negó cualquier intervención con respecto al rescate. Negó haber hablado con Pedro Sánchez al respecto antes de que se produjese; así como haberlo hecho con la ministra de Hacienda –de la que depende la SEPI, pagadora del rescate—, María Jesús Montero; y se jactó que el entonces ministro de Transportes, José Luis Ábalos había desmentido una reunión anterior para hablar del tema.
Lo que olvidó comentar Zapatero es que Ábalos aseguró por activa y por pasiva que no conocía el rescate de los 53 millones de euros hasta el día en el que se llevó a Consejo de Ministros y se aprobó. Asimismo, dijo no haberse reunido con Zapatero el pasado mes de julio, pero posteriormente señaló al expresidente como el detonante de las presiones para que se aprobase el rescate.
En otro orden de cosas, aseguró que el sobre que guarda el empresario Víctor de Aldama en el que habría pruebas de la financiación ilegal del PSOE y de la Internacional Socialista "es una patraña absoluta". Sin embargo, la existencia de este sobre ha sido reconocida por Aldama en sede judicial. El juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno citó a Aldama para que le entregase el sobre dando por buena la existencia del mismo, pero finalmente decidió suspender la entrega "por el momento".
Zapatero también aseguró no haber estado contratado por Huawei -empresa también adjudicataria del Gobierno de Pedro Sánchez—, al igual que su hombre de confianza Segundo Martínez. Al ser preguntado por una comida entre ambos y un alto dirigente de la compañía, respondió que podía comer con quien quisiese.


