
Lady Gaga es todo un fenómeno mundial en la música pop. En cuanto a su vida personal parece que miente más que Pedro Sánchez y Pinocho juntos. La de veces que ha dicho que iba a ser madre… y ahora dice que lo será este año. Pero es que hace poco, en un programa de televisión en Estados Unidos se ha comprometido a casarse en el transcurso de este 2026, exclusiva de la que inmediatamente se han hecho eco allí los medios musicales y las revistas rosas. Así lo transcribimos aquí también, pero añadiendo que con Lady Gaga nunca se sabe. Se divierte con sus constantes proyectos personales, llévelos o no a cabo. No nos olvidamos, por ejemplo, cuando dijo a los cuatro vientos que estaba esperando un hijo. O lo soñó o nos engañó. ¿Cómo creerla ahora con su anuncio nupcial?
Stefani Joanne Angeline Germanotta, de familia italoamericana, se llama quien es conocida mundialmente en el mundo artístico como Lady Gaga, sobrenombre que tomó por gustarle mucho una canción del grupo Queen, Radio Ga Ga, que tarareaba continuamente.
Una niña prodigio que tocaba el piano a los cuatro años. Coincidió en su escuela con quien andando el tiempo armaría líos a menudo por sus extravagancias: Paris Hilton. Luego, en sus primeros años juveniles, tras estudiar música, actuaba en pequeños clubes de Nueva York, su ciudad, donde nació hace justo cuarenta años, cumplidos este 28 de marzo —en algunas biografías se dice que el día 29—.
Descubierta por un cazatalentos, pasó a grabar sus primeras canciones con el sello Streamline Records. En 2008 irrumpió en el show business de los Estados Unidos como un soplo de aire fresco en el intrincado mundo del pop-rock, género que ha venido cultivando desde entonces con fortuna, aunque en su repertorio también constan otros ritmos y géneros como country, jazz, dance… Si es en el escenario, Lady Gaga muestra sus rasgos potenciales de bailarina y cantante a un mismo tiempo, no se agota, o esa es la impresión que ofrece hasta el delirio de sus admiradores. Compone ella misma parte de sus temas, lo mismo que ha demostrado ser también actriz y, al margen de ello, lucirse con sus diseños de moda. Interesada por la política social, cuando le parece, muestra su activismo en pro de causas que llaman su atención. En una palabra: Lady Gaga no pasa inadvertida allí donde se encuentre. Y eso que llegó al mundo del espectáculo con su breve estatura de un metro y cincuenta y cinco centímetros.
CANCIONES MÁS CONOCIDAS, ENFERMEDADES, AMORES…
Por mucho que ofrezca aparentemente una imagen frívola en el escenario, Lady Gaga, que es desde luego, además de atractiva, sex-symbol y todo lo que ustedes quieran añadir, un ser de elevado coeficiente intelectual, 166, según la escala a la que se sometió, que rebasa la media de inteligencia.

Entre sus canciones sobresalientes destaca Bad Romance, pero también Shallow, que interpretó para la banda sonora del remake Ha nacido una estrella, junto al protagonista masculino, Bradley Cooper, pieza ganadora de un justísimo Oscar. Otros temas destacados en su voz son Die With A Smile, récord de visitas en Spotify, a dúo con su buen amigo Bruno Mars. Precisamente en el show de televisión que presenta este es donde ella ha anunciado sus próximos esponsales, pidiéndole que le componga una canción para estrenarla el día de su boda. Otros clásicos que suele recordar ella en sus conciertos son Poker Face y Just Dance. Y últimamente, a través de un vídeo dirigido por Tim Burton, lo que más suena de Lady Gaga es The Dead Dance, en donde aparece como si fuera moviéndose una muñeca mecánica de cabellos rubios ondulados, vestida infantilmente, bailando cual si fuera una bruja surgida de una película de muertos vivientes.
Tanta actividad como despliega Lady Gaga ha chocado con su salud. Amén de que desde hace tiempo padecía episodios psicóticos, de vez en cuando sufre rachas de ataque del llamado lupus. Es cuando el sistema inmune ataca los tejidos sanos, afectando a la piel, a las articulaciones, riñones, cerebro y otros órganos. Imaginen todos esos males si a la vez se ceban con ella.
Pero es que también se lamenta de ser víctima de la fibromialgia, que le causa dolor crónico generalizado, fatiga extrema y problemas de sueño.
Por encima de sus problemas y afecciones, Lady Gaga es una mujer activa, llena de vida, que exterioriza dentro y fuera de los escenarios. Nada sabemos de sus amores juveniles, que los tuvo, pero no han debido significar mucho para ella pues en sus biografías no hay rastros de ellos. Sí de un amor, para nosotros tal vez platónico, llamado Tony Bennett. Tuvo en los primeros decenios de este nuevo siglo una relación con él. Dada la diferencia de edad, nos parece más cierto que la admiración de ella hacia él no tuviera trascendencia en sus encuentros de carácter sexual. Pero si la hubo, Tony Bennett, octogenario, tuvo un final amoroso sorprendente gracias a que Lady Gaga lo estimaba mucho y quizás estaba en verdad enamorada de él. Podía ser su abuelo. Grabaron juntos algunas canciones y ella estuvo a su lado hasta que, ya nonagenario, él dejó de existir en julio de 2023. Un año o dos antes fue anunciado en el verano madrileño, gala suspendida. Adujeron que se había indispuesto; más bien es que no habían vendido entradas suficientes con antelación. Una pena porque, aunque anciano (en otra ocasión disfruté de un concierto suyo en un escenario de la capital), ya no lo recordaría casi nadie.

Pero ya por entonces, antes incluso de la muerte de Bennett, hacia 2020, Lady Gaga cayó en los brazos de un empresario, ejecutivo de una empresa tecnológica, llamado Michael Polansky. Con él sigue amartelada. Y nosotros, como decíamos, a la espera de si se casa como ha dicho o lo deja para otra ocasión. Seguiremos informando, que se dice en estos casos.
