
La Crónica Rosa de Es la Mañana de Federico, presentada por Federico Jiménez Losantos e Isabel González junto a Paloma Barrientos y Carlos Pérez Gimeno, ha estado dedicada a una de las parejas sorpresa de la temporada: Tana Rivera y Roca Rey. Tal y como ha publicado en exclusiva este fin de semana la subdirectora del espacio, Isabel González, en Libertad Digital, Tana acudió la tarde de este sábado 11 de abril a la plaza de toros de Brihuega para disfrutar de la tradicional Corrida de la Primavera del coso de Guadalajara y apoyar al que podría haberse convertido en su nueva ilusión.
A esto hay que sumar la publicación de una fotografía capturada por Pablo Castellano, marido de María Pombo, y que ha servido como una prueba más para oficializar el romance entre el torero y la hija de Francisco Rivera y Eugenia Martínez de Irujo. La instantánea, tomada durante un almuerzo de celebración por el cumpleaños de Marco Juncadella Hohenlohe, muestra al diestro peruano abrazando con actitud cariñosa y protectora a Tana, despejando aún más las dudas sobre la naturaleza de su vínculo tras meses de especulaciones y silencios cómplices.
Sin embargo, tras esta estampa de felicidad, se esconde un conflicto personal más profundo que ha fracturado el círculo íntimo de los protagonistas. La sombra de un "triángulo amoroso" planea sobre la relación debido a la figura de Marina Díaz, una joven mexicana que, hasta hace apenas unas semanas, mantenía una relación sentimental con Roca Rey.
La traición, según apuntan fuentes cercanas y ha desgranado el periodista Javi Hoyos, radica en el vínculo previo entre las dos mujeres: Tana Rivera y Marina Díaz no solo eran conocidas, sino que compartían piso en Madrid. La mexicana, que según su entorno más cercano consideraba que su alejamiento del torero era un simple impasse o pausa temporal y no una ruptura definitiva, se ha encontrado de frente con una realidad que no esperaba.
La cronología de los hechos sugiere una gestión de las formas que ha indignado a los amigos comunes del grupo. Se sabe que Tana Rivera, consciente del peso de las pruebas gráficas que estaban por salir, llamó personalmente a Marina para advertirle de la existencia de fotos que podrían ver la luz. Esta llamada, lejos de suavizar el golpe, precipitó la salida inmediata de la mexicana del piso compartido, evidenciando una ruptura total no solo con el torero, sino con la que fuera su compañera de convivencia.
La tensión se hizo palpable el pasado sábado en la plaza de toros de Brihuega, donde Tana fue vista en la contrabarrera junto a dos amigas, observando con atención la faena de Roca Rey, lo que supuso su primera aparición pública en el feudo del diestro antes de que la foto de Castellano terminara de confirmar el escenario.
El historial sentimental de la nieta de la duquesa de Alba añade más capas de complejidad a esta noticia. Tras poner fin a su estable noviazgo con el empresario sevillano Manuel Vega en septiembre de 2023, Tana fue relacionada brevemente con un ejecutivo de El Corte Inglés. No obstante, parece que el magnetismo de la tauromaquia ha vuelto a llamar a su puerta, uniendo su destino al de la máxima figura del escalafón actual.
Mientras la nueva pareja disfruta de su presente entre eventos de la jet set e influencers, Marina Díaz asimila desde la distancia lo que muchos califican ya como el ultraje sentimental de la temporada, marcando el fin de una amistad y el inicio de un romance que, por sus protagonistas y antecedentes, ocupará las portadas de los próximos meses.

