
De luto la familia de la Duquesa de Osuna, que acaba de morir a los setenta y seis años en Madrid. Se llamaba Ángela de Solís-Beaumont y Téllez Girón. Heredera de un impresionante patrimonio artístico y el legado de un título histórico, aunque poseía otros, a saber: Condesa Duquesa de Benavente, Marquesa de Jabalquinto, Lombay, Berlanga y Toral, poseyendo asimismo los de Condesa de Pinto, Alcaudete y la Puebla de Montalbán.
La primera Duquesa de Osuna, que heredó el título por casamiento con un noble que ostentaba ese título en el siglo XVIII, lo era con anterioridad Duquesa de Benavente, se llamaba doña Josefa y rivalizaba con la Duquesa Cayetana de Alba, la retratada por Goya, tanto en amores como en las reuniones sociales que ambas organizaban. La residencia de aquella se encontraba en los Altos de Leganitos, palacio del que ya no queda vestigio alguno en Madrid, salvo el nombre de la calle, a espaldas de la Gran Vía. Al morir el Duque de Osuna, su viuda habitó el palacio del Infantado, en donde están Las Vistillas.
La Duquesa de Osuna legendaria era amante del torero Pedro Romero, puntal de la Fiesta, diestro que también frecuentaba los amores de la Duquesa de Alba. Lo que se aireaba en coplas populares. Pero aquella también flirteaba con otro diestro legendario, Pepe-Hillo. Una vez que éste fue cogido por un toro lo llevaron a uno de los palacios de la de Osuna, para que allí lo curaran.
Retornando a la heredera actual de aquella frívola primera Duquesa de Osuna, contrajo matrimonio en 1973 con Álvaro María de Ulloa y Suelves, XI, Marqués de Castro Serna y Conde de Adanero. Tuvieron dos hijas. El matrimonio se separó y ella contrajo nuevas nupcias con José Antonio Muñiz Beltrán. También este matrimonio hizo aguas, con la particularidad que duró un suspiro, a poco de celebrar su luna de miel. Años más tarde, Ángela, Duquesa de Osuna, formó pareja con Pedro Romero de Solís, su tercer marido, con quien casó en 1994.
Cedió la Duquesa algunos de sus variados títulos aristocráticos a sus dos hijas. María Cristina es ahora su heredera del título de Osuna, convirtiéndose ya antes, en 2022, en la primera mujer decana de la Diputacion Permanente y Consejo de la Grandeza de España y Títulos del Reino, la máxima institución nobiliaria del país, con anterioridad sólo presidida por varones.
La muerte de la Duquesa de Osuna se ha producido en la residencia que habitaba desde hace años.

