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Mejide hace un 'walking dead' con el 'resucitado' Carod-Rovira

El exlíder de ERC dice que estuvo seis horas con la ETA hablando de la construcción europea.

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El exlíder de ERC dice que estuvo seis horas con la ETA hablando de la construcción europea.
Carod Rovira con Risto Mejide

El sofá de Risto Mejide acogió anoche a Josep Lluis Carod-Rovira, el mandamás de ERC en la época en que surgió el primer tripartito presidido por Maragall, que en la siguiente legislatura sería llevado a las más altas cotas de esperpento gracias al inefable cordobés José Montilla. Carod-Rovira fue forzado a abandonar el Ejecutivo catalán tras su reunión con la ETA en Perpiñán, sin que hasta la fecha se sepa si fue ese el motivo de su cese o el hecho de que acudiera al encuentro a espaldas de su jefe en el Gobierno regional. "Hombre, me lo podías haber contado", dice que le dijo Maragall, típica reacción de un gobernante democrático cuando se entera de que su vicepresidente se ha reunido con los representantes de una banda terrorista mientras era la máxima autoridad del Estado en la región.

Pocas semanas después de la reunión de Carod con Josu Ternera la banda terrorista anunció que dejaba de asesinar en Cataluña, pero eso, a tenor de lo que anoche contó el exlíder de ERC, no fue más que una feliz coincidencia. Porque según le explicó anoche a Risto Mejide, Carod Rovira se reunió con los terroristas para hablar de la construcción europea. Y tanto se concentraron en desarrollar el objetivo de ese encuentro que al final se tiraron nada menos que seis horas dialogando sobre las cuestiones más intrincadas de la política de Bruselas. Risto no podía creer lo que estaba oyendo y eso que la equidistancia de sus tragaderas le ha permitido asumir los mayores disparates de sus invitados sin que se le mueva un músculo de la cara.

Mejide jugó con Carod Rovira, al que incluso llegó a comparar con los muertos andantes de la famosa serie norteamericana The Walking Dead. En efecto, lo de Carod Rovira, diez años después de que abandonara la política por la puerta falsa, es de un dramatismo grotesco que sólo se salva de la carcajada general por el absurdo prestigio intelectual que el nacionalismo sigue manteniendo a pesar de todas las evidencias, últimamente aplastantes. Como cuando el gran Josep Lluis se hizo la independencia un lío explicando que él, a todos los efectos, no es español sino sólo catalán y así lo ha hecho valer siempre incluso en sus viajes a otros países. "Entonces ¿para qué queréis ser independientes?" fue la pregunta inmediata ante la que Carod Rovira no pudo más que balbucear unas cuantas incoherencias, al final de las cuales resultó que, para él también, todo es una cuestión de dinero. Del dinero del resto de España, que al final acaba en los circuitos off shore más insospechados.

Mejide resucitó a Carod Rovira, que ya no sale de Cataluña porque en los aeropuertos españoles los viajeros le ponen en la oreja sus móviles con el himno de España sonando a toda leche, según denunció en otro momento de la entrevista. La escena sugerida por Carod es otra contribución a la tradición del esperpento separatista, pero nos sirve para saber que, como en The Walking Dead, la epidemia independentista puede que se extienda, pero los miembros más afectados parece que tienden a mantener un estricto comportamiento territorial. A ver qué dice Junqueras de todo esto.

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