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Katy Mikhailova

De feminismos y juguetes

"Los juguetes unisex no aseguran que los niños salgan mejores personas, más inteligentes, más bondadosos y más nobles".

Katy Mikhailova
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"Los juguetes unisex no aseguran que los niños salgan mejores personas, más inteligentes, más bondadosos y más nobles".
La muñeca Barbie | Cordon Press

Leo sorprendida artículos en diferentes portales de moda y actualidad sobre el sexismo que se aprecia en los regalos para los más pequeños. Cómo sigue permaneciendo el fenómeno del color rosa y lila asociado a los juguetes para niñas -Barbies, castillos, nenucos- mientras que todos los demás tonos -sobre todo el negro, azul, rojo y naranja- son para los niños.

La semana pasada escribía precisamente de colores, pero en esta ocasión toca plantear un tema algo delicado para una sociedad cada vez más feminista. La igualdad de sexos, según apuntan algunos, sigue siendo nula en lo que respecta a catálogos de regalos de Navidad.

Los feminazis hablan de "acabar con el pasillo rosa", y el mejor caso lo tenemos con la asociación británica El Rosa apesta (pink stinks).

Me produce mucha lástima lo simplistas, primitivas y alienadas que pueden llegar a parecer algunas personas al creer que el feminismo-machismo empieza por unos colores.

No hay nada de malo en que se asocie un color diferente a cada sexo, ya que el rosa de siempre se ha ligado a la femineidad, tan enterrada en los actuales tiempos. Pero voy entendiendo que estos fenómenos ocurran: se está intentando condicionar a nuestra sociedad desde antes aún de tener uso de razón a que todo lo femenino "es" malo.

Esto me hace recordar aquella columna que escribí hace casi 2 años, Barbie barbuda y la Coleta de Ken en honor a Tania Sánchez que sufría la desgracia de no haber podido jugar con esta muñeca en su infancia.

Y es que parece que solo se aceptan muñecas si llevan piercings, tatuajes -el regalo estrella, según algunas revistas de moda, para regalar estas fiestas-, pelo de color rojo o verde, y, si enseñan las tetas para asaltar alguna capilla, mejor que mejor.

La verdad es que no creo que mi generación haya salido tan desastrosamente mal. Crecimos con los clásicos de Disney, aunque para los progres eso es machista y algunos dibujos defienden el Colonialismo británico; evolucionamos vistiendo y peinando a las Barbies y Nancys, desarrollando nuestra creatividad y nuestra parte femenina. No olvidemos que estaba la Barbie veterinaria, la médico… con lo cual no podemos acusar a la muñeca de promover el machismo. Y jugábamos a ser madres con Nenucos, y similares.

Los juguetes unisex no aseguran que los niños salgan mejores personas, más inteligentes, más bondadosos y más nobles. Los valores es eso que se enseña, se aprende, se hereda, se educa; y esto, queridos psicólogos, padres, directivos de marketing y simplemente lectores, no va ligado a los colores o las etiquetas, sino a la capacidad del ser humano de buscar en el interior eso que tanto repetimos para estas fiestas: amor.

Directora y presentadora de esModa y colaboradora de Es la Noche.

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