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Alimentos contra el resfriado

Los cambios bruscos de temperatura pueden hacer que nos resfriemos. Por ello no debemos olvidar que la alimentación nos protege.

Los cambios bruscos de temperatura pueden hacer que nos resfriemos. Por ello no debemos olvidar que la alimentación nos protege.
Eres alérgico según en el mes en el que has nacido. | Flickr/CC/Allan Foster

Los alimentos son considerados una potente medicina natural, pero también será necesario descansar suficientes horas y evitar el estrés. Es importante acudir al médico cuando la gripe afecta a personas ancianas, ya que son más propensas a complicaciones. Hay que acudir al médico si aparece fiebre muy alta, dolor, en caso de tos persistente, o cuando los síntomas no mejoren o empeoren.

En el momento en el que nos ponemos enfermos, da igual qué nos suceda, el cuerpo necesita todos los recursos para combatir la enfermedad, por lo que conviene aportarle alimentos de buena calidad, con un alto contenido en nutrientes y que sean fáciles de digerir.

Por ello, también hay que evitar las comidas abundantes en exceso, así como las ricas en alimentos grasos animales, embutidos, snacks, salsas industriales,… Una dieta ligera, abundante en frutas, verduras y hortalizas resultará más fácil de digerir y nos ayudará a recuperarnos antes de los síntomas. Además hay algunos alimentos específicos que nos ayudarán a combatir mejor todavía el resfriado.

  • Que no falte hidratación

Si no se tiene hambre durante los primeros días del resfriado no es necesario comer muchos sólidos pero sí es importante tomar líquidos. Sobra decir que el más importante siempre es el agua pues en este caso con más razón ya que servirá para expulsar mejor los mocos. Purés, sopas y consomés también ayudan a hidratarnos y nutrirnos.

  • Cebolla

Es una buena opción ante los resfriados ya que contiene compuestos azufrados con propiedades antisépticas. Durante estos días, te reconfortará especialmente tomar una sopa de cebolla calentita para cenar.

También si tienes tos puedes cortar media cebolla y ponerla en un plato en la habitación, preferiblemente debajo de la cama o cerca de la almohada y te ayudará a respirar mejor y no toser durante la noche. Obviamente, a la mañana siguiente habrá que ventilar mejor todavía por el olor a cebolla.

  • Cítricos

La naranja o la mandarina son frutas ricas en vitamina C que, aunque no evitan que cojas un resfriado, sí estimulan las defensas, lo que ayuda a tu cuerpo a estar más fuerte y preparado para superarlo. Por ello es importante que, una vez te has acatarrado, tomes naranja o mandarina.

Lo ideal es alternar los cítricos consumiendo naranja (muy rica en vitamina C), mandarina (rica en betacarotenes) y limón (gran valor antiséptico) que lo convierte en un remedio natural contra el dolor de garganta y la tos.

  • Caldo de pollo

Tomar caldos desgrasados ayuda a prevenir la deshidratación, mejorar la congestión nasal y favorecer la eliminación de mucosidades. Además, según la Clínica Mayo (EE. UU.), los líquidos calientes contribuyen a reducir la inflamación de la garganta.

  • Carnes blancas y legumbres

Al parecer, tomar 75 mg al día de zinc parece contribuir en la disminución de la duración de los resfriados entre un 20-40%. Ten en cuenta que los alimentos más ricos en este mineral son las carnes blancas, el marisco, el pescado, los frutos secos, los cereales integrales y las legumbres.

  • Yogur y/o kéfir

El yogur, el kéfir, la col fermentada o el miso contienen bacterias ácido lácticas (lactobacilus) que mantienen el equilibrio de la flora bacteriana intestinal y que podrían contribuir a reducir la intensidad de los síntomas de un resfriado, según se ha podido observar en un estudio publicado en la revista ‘British Journal of Nutrition’.

  • Pescados

Los pescados, entre los que destaca el pescado azul, aportan proteínas y Omega-3 al organismo. Estas sustancias ayudan al organismo a proteger los pulmones de las infecciones respiratorias al sintetizar anticuerpos. Ya ves: incluye pescado en el menú semanal. Dos porciones semanales de salmón ayudarán a levantar tus defensas.

  • Huevos

Los huevos son un comodín en la cocina, no dudes en prepararlos un par de veces por semana. Un huevo contiene casi 7 gramos de proteína, pero además aporta al organismo vitaminas y minerales, entre los que destacan las vitaminas B6 y B12, el selenio y el zinc, fundamentales para mantener fuerte el sistema inmunológico.

  • Verduras de hojas oscuras

La mayoría de nosotros piensa en un zumo de naranja para ingerir vitamina C. ¿Qué me dirías si te digo que las espinacas, las coles de Bruselas, la lechuga y el brócoli tienen más vitamina C que los cítricos? Lo mejor es incluirlas en la dieta un par de días a la semana para beneficiarnos de sus propiedades.

  • Calabaza

El betacaroteno es esencial para el organismo ya que cuando éste lo absorbe, se transforma en vitamina A, un nutriente que mejora las defensas y ayuda a prevenir enfermedades. Sin embargo, si no te gusta la calabaza pero sí la zanahoria, a por ella. Las zanahorias también tienen mucho beta-caroteno, motivo por el cual su acción es similar a la de la calabaza.

  • Kiwi

Un kiwi aporta al cuerpo más vitamina C que una naranja. Por tanto, en el desayuno es una idea estupenda alternar naranjas y kiwis para obtener las propiedades de ambas frutas.

  • Miel

Incluir la miel en el desayuno de puede ser una gran idea. La miel tiene un efecto preventivo al aumentar las defensas naturales y antitusivo, aliviando la molesta picazón de garganta. Una cucharadita pequeña en el café o el colacao de por las mañanas será efectiva para cuidar y aumentar las defensas naturales, una vez enfermo, es un remedio ideal para calmar el picor de garganta que produce la tos.

  • Frutos rojos

Los frutos rojos aportan vitamina C aunque para que sean realmente efectivos es necesario consumir gran cantidad. Los mencionamos porque son sencillos de incluir en la dieta. ¿Quién puede resistirse a las fresas, las moras y los arándanos? ¿Cómo las incorporamos al día a día? Sencillamente comiendo un puñado en el desayuno o echando un puñado en un yogur o en la leche o incluso en un bizcocho.

  • Setas

Las diversas setas, hongos y champiñones tienen propiedades antibacterianas que ayudan a combatir las enfermedades. Utilízalos en tostadas, cremas o como acompañamiento para carnes. Una buena alimentación es tan importante como un buen abrigo.

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