
La llegada del Real Madrid nunca pasa desapercibida, y en Lisboa no fue la excepción. Entre flashes, saludos y miradas curiosas, uno de los que más dio que hablar fue Dani Carvajal. El lateral aterrizó en el hotel de concentración listo para la ida del play-off de Champions… y con un objeto que acaparó las miradas de todos los curiosos.
Bajo la dirección de Álvaro Arbeloa, la expedición blanca descendió del autobús con uniformes impecables y actitud de pasarela. Carvajal apareció con una sofisticada maleta valorada en torno a los 2.000 euros que rápidamente se convirtió en la protagonista inesperada del día. No es un trolley cualquiera: se trata de una POGA (Portable Gaming), el capricho tecnológico que se ha vuelto imprescindible en muchas concentraciones futbolísticas.

¿La clave de su éxito? Permite transportar y utilizar una consola como la PlayStation 5 sin necesidad de televisión. Solo hace falta un enchufe. La maleta integra un monitor AOC Ultra HD de 27 pulgadas con resolución 3840x2160, HDR 400, 160 Hz y un tiempo de respuesta de 1 ms. Traducido para quienes no manejan tanta tecnología, aporta una buenísima calidad incluso lejos de casa.
Fabricada en aluminio en Alemania y con un peso aproximado de 13,5 kilos, la versión más exclusiva —la POGA Yez— parte de los 1.899 euros sin consola y puede alcanzar los 2.749 euros si la incluye. Un precio bastante elevado si no eres un jugador blanco.
La fiebre por estas maletas no es exclusiva del vestuario blanco. Jugadores como Fabián Ruiz, Álex Baena, Koke o Dani Olmo ya fueron vistos con este accesorio durante concentraciones internacionales, incluido el Mundial de Qatar. Incluso el joven talento azulgrana Lamine Yamal ha personalizado la suya.

