Se cree que el agua y el aceite no se mezclan debido a que el agua es más densa y tiende a hundirse. Pero esta explicación es insuficiente. En realidad, la clave está en la polaridad de las moléculas. El agua es polar, mientras que el aceite es apolar, lo que hace que sean inmiscibles. Un experimento con agua, aceite y etanol coloreado demuestra que es la polaridad, no la densidad, lo que determina si dos líquidos son miscibles o no.


