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¿Cuáles son los hábitos más sencillos para cuidar las defensas?

Cuidar las defensas es importante ya que controlan la salud. Una salud de hierro es clave para vivir bien y muchos años. ¿Qué hábitos son buenos?

Cuidar las defensas es importante ya que controlan la salud. Una salud de hierro es clave para vivir bien y muchos años. ¿Qué hábitos son buenos?
En el bosqueLa Barranca. | Flickr/CC/Deniel T

Cuidar las defensas es importante para evitar sufrir enfermedades, por lo que, si se es propenso a sufrir catarros, resfriados o gripes puede que se tengan algo bajas. Por ello, hay que buscar las maneras de poder aumentarlas, para enfermar con menos frecuencia. El motivo es que un sistema inmunitario fuerte hace que uno esté menos expuesto a contraer enfermedades contagiosas. Por si no se sabe, hay ciertos alimentos que contribuyen a reforzar el organismo. También hay hábitos que se pueden modificar para mantener una buena salud y prevenir enfermedades.

¿Por qué es importante fortalecer el sistema inmune?

Antes de saber por qué es importante tener un sistema inmunitario fuerte hay que saber qué es el sistema inmunitario. Este es un conjunto de tejidos, células y proteínas que protegen al cuerpo humano de agentes externos e internos para evitar contraer diferentes bacterias, parásitos y virus que pueden dañar el organismo. Por ello, si no se cuenta con un sistema inmunológico fuerte y sano, se está mucho más expuesto a padecer diferentes patologías que pueden ir desde un resfriado hasta una reacción alérgica u otras enfermedades de mayor riesgo.

En este sentido, es importante prestar atención a las señales que envía el cuerpo para saber si la respuesta inmunitaria será la esperada. Hay que tener en cuenta que la bajada de defensas se puede manifestar de muchas formas, entre las cuales destacan:

  • Heridas que tardan en cicatrizar
  • Infecciones recurrentes
  • Propensión a diarreas
  • Encías inflamadas
  • Dolor muscular
  • Cansancio excesivo

Alimentos para aumentar las defensas

Entonces, ¿Cuáles son los medios para fortalecer la salud y subir las defensas? La alimentación, sin duda, es una de las principales aliadas. Llevar una dieta rica en comida real, no ultraprocesada y a base de alimentos naturales es clave para estar en buenas condiciones de salud. Eso sí, hay algunos alimentos que ayudan a aumentar las defensas y que sí o sí deben estar en la alimentación diaria.

  • Cítricos, fresas, pimiento, brócoli, kiwi, papaya y todos aquellos alimentos ricos en vitamina C son claves para combatir las infecciones.
  • Pescados como el salmón, la caballa o el atún, que son fuente de ácidos grasos Omega-3.
  • Arándanos, espinacas, pipas de girasol, entre otros antioxidantes para aumentar las defensas.
  • El pavo o el pollo, altos en vitamina B6, la cual estimula la producción de glóbulos rojos sanos.

Otros alimentos que son esenciales para cuidar el sistema inmune son el té verde, el yogur, el kefir, los boniatos, el chocolate negro, la granada, el ajo, el jengibre y la cúrcuma por su poder antiinflamatorio y antibacteriano.

Hábitos que fortalecen la respuesta inmune

  • Alimentación equilibrada: Una dieta rica en frutas, verduras, granos enteros y proteínas magras proporciona los nutrientes necesarios para mantener un sistema inmunológico fuerte. Es importante, además, incluir alimentos ricos en antioxidantes y vitaminas como C y D, que ayudan a combatir los radicales libres y fortalecen las defensas.
  • Hidratación adecuada: Beber suficiente agua es esencial para mantener las funciones corporales en óptimas condiciones, incluida la respuesta inmunológica. Por tanto, es importante mantener una hidratación constante a lo largo del día y beber entre el litro y medio y los dos litros diarios.
  • Ejercicio regular: La actividad física no solo beneficia al cuerpo en general, sino que también estimula el sistema inmunológico. Practicar ejercicio moderado de forma regular ayuda a aumentar la producción de células inmunes y a mejorar su función.
  • Descanso y sueño reparador: Dormir lo suficiente es fundamental para permitir que el cuerpo se recupere y repare. El motivo es que durante el sueño, el sistema inmunológico trabaja para combatir infecciones y reducir la inflamación.
  • Reducir el estrés: El estrés crónico debilita el sistema inmunológico, por lo que es importante buscar técnicas de relajación como la meditación, el yoga o simplemente dedicar tiempo a actividades placenteras para reducir el estrés diario.
  • Lavado de manos frecuente: Una de las formas más efectivas de prevenir enfermedades es lavarse las manos regularmente con agua y jabón, especialmente después de estar en lugares públicos o en contacto con personas enfermas.
  • Mantener una higiene adecuada: Mantener limpios los espacios donde se vive y trabaja, así como mantener una buena higiene personal, reduce la exposición a patógenos que podrían debilitar el sistema inmunológico.
  • Vacunación: Mantener al día las vacunas recomendadas es una medida importante para proteger el organismo contra diversas enfermedades infecciosas.
  • Contacto con la naturaleza: Mantener el contacto con la naturaleza es muy importante. Salir al exterior o andar descalzo sobre el césped puede ser una estupenda manera de mantener ese vínculo con lo natural. Combinar ejercicio y aire libre es, sin duda, una muy buena opción para procurarse una buena salud. Los estudios sugieren que realizar un baño de bosque beneficia al funcionamiento de todo el organismo: mejora la vitalidad, el estado de ánimo, la calidad del sueño...
  • Ser ordenados para mantener los biorritmos: El cuerpo y los biorritmos, están acostumbrados al orden. Por ello, lo mejor es ser ordenados a la hora de realizar las comidas y de descansar, también es importante dormir 8 horas diarias para empezar el día con vitalidad.
  • Hidroterapia matinal: Empezar el día con una ducha de agua caliente y agua fría al final, que contrasta con la temperatura corporal, es un verdadero ejercicio vascular que ayuda a dilatar y contraer los vasos sanguíneos, lo que estimula la circulación y el riego sanguíneo y, a su vez, repercute en una mejoría de todo el organismo.
  • Evitar hábitos tóxicos: El alcohol es un tóxico que, tomado de forma habitual, provoca que el hígado tenga que trabajar en exceso para eliminarlo y estresa al organismo, lo que repercute sobre toda la salud. Las bebidas estimulantes como el café parecen que dan energía pero, en realidad, logran todo lo contrario, agotan el capital energético, nuestras reservas de energía. Si se abusa de ellos se va agotando ese capital energético y uno se acaba sintiendo mucho más cansados. El tabaco tampoco es un hábito saludable par el cuerpo humano.
  • Compensar con suplementos vitamínicos: La absorción de vitaminas es necesaria a lo largo de la vida para un desarrollo óptimo. Estas vienen a través de los alimentos, sin embargo, y debido a los procesos que sufren los alimentos frescos en la actualidad, no siempre se logra conservar todos los nutrientes. Así que la mejor opción es compensar con suplementos vitamínicos siempre que sea necesario. Pero, algo que quizá es más desconocido es que existen suplementos especializados para reforzar el sistema inmunológico como los minerales tales como el cobre, zinc, hierro, selenio y magnesio; vitaminas como las del grupo C, A, E, D y las B6 y B12; y otros ingredientes naturales: como el propóleo o la jalea real.
  • Saber compartir: Saber compartir, saber hablar y escuchar, dar y recibir... ayuda a mantener un buen estado de salud. El sentido del humor también es importante, puesto que reír tiene la capacidad de estimular el sistema inmune.
  • Flexibilidad mental: Es imprescindible ser consciente de que no siempre uno tiene toda la razón, que las ideas de los demás también son válidas. Hay que practicar la tolerancia.

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