La planificación farmacéutica permite que:
- En España todos los ciudadanos, tanto en el ámbito privado como en el del Sistema Nacional de Salud, pueden acceder y tienen garantizada la atención farmacéutica y la dispensación de los medicamentos y productos sanitarios necesarios para restablecer su salud, en condiciones de igualdad efectiva y, por tanto, sin discriminaciones y con la misma calidad de servicio y suministro en todo el Estado.
- Que todos los ciudadanos escogen libremente la oficina de farmacia (urbana, semiurbana, rural o turística) que les preste asistencia, entre las más de 21.000 farmacias repartidas por todo el territorio nacional y contando con que un 99% de la población dispone al menos de una farmacia en la localidad donde habita.
Que los ciudadanos obtienen los medicamentos sin tener que pagar al farmacéutico la parte del precio del medicamento que financia el Sistema Nacional de Salud. El precio de los medicamentos es uno de los más bajos de la Unión Europea.
La propiedad/titularidad de las oficinas de farmacia por los farmacéuticos
Contribuye a garantizar la prevalencia del interés sanitario sobre el interés económico del farmacéutico, en todas las actividades profesionales que se realizan en las farmacias para garantizar el uso racional del medicamento en beneficio del ciudadano.
Los procedimientos de autorización de apertura de oficinas de farmacia
Se llevan a efecto de un modo transparente, reglado, equitativo y no discriminatorio. Los criterios de acreditación de una formación continuada permanente y de una práctica profesional en actividades relacionadas con el medicamento y la atención farmacéutica contribuyen a garantizar la calidad del servicio en interés del ciudadano.
