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Reino Unido y Francia promueven el cigarrillo electrónico para dejar de fumar

En esto países se promueve esta tecnología como una manera eficaz para dejar el tabaco.

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En esto países se promueve esta tecnología como una manera eficaz para dejar el tabaco.
Reino Unido y Francia promueven el cigarrillo electrónico. | Pixabay

El cigarrillo electrónico, desde su invención en China en 2007, no ha estado exento de polémica entorno a su uso. Ahora surgen nuevos estudios que aseguran que se trata de un método eficaz para dejar de fumar, al tiempo que se mantienen las relaciones sociales y se mejora de manera muy notable la salud.

Este invento hace unos cuantos años que hizo su estreno en el mercado, y desde entonces su protagonismo ha sido exponencial, atrayendo a cada vez más ciudadanos. Asimismo, cada vez se encuentran en una mayor variedad, desde sabores mentolados a sabores frutales.Y lo que es más importante: algunos estudios indican que el uso de los cigarrillos electrónicos es beneficioso para dejar de fumar, como ya apuntaron desde el sector del cigarrillo electrónico, empresas como Ivapeo, que siempre han defendido el uso del vapeo como herramienta para dejar de fumar.

Esa percepción no se debe únicamente a empresas del sector o a la opinión de usuarios de los cigarrillos electrónicos. Desde el Reino Unido y Francia se promueve el uso del cigarrillo electrónico como método para dejar de fumar, como se ha conocido recientemente a tenor de un estudio desarrollado por la sanidad del Reino Unido, donde resulta que el vapeo contribuye a dejar de fumar, y sin que ello repercuta en las arcas del estado. A este estudio se suma otro estudio en donde los británicos (el 95% de los encuestados) reconocen que el vapeo es menos dañino que el tabaco; y aquellos que fumaban afirman que lo han dejado después de probar el cigarrillo electrónico (el 54,1 por ciento de los encuestados).

Esta ola favorable del Reino Unido hacia los cigarrillos electrónicos no es la única. Desde Francia también se defienden las ventajas del vapeo, e incluso avaladas por médicos franceses y sociedades científicas que reconocen que el cigarrillo electrónico es efectivo a la hora de dejar de fumar. Opiniones que, curiosamente, entran en contradicción con la Organización Mundial de la Salud (OMS) que parece no compartir estos estudios médicos y de usuarios de los cigarrillos electrónicos.

El debate, en cualquier caso, no es nuevo, puesto que está en circulación desde 2007, año en el que se inventó el cigarrillo electrónico, en China, donde, precisamente se presentó como una solución para dejar de fumar y como una alternativa más saludable en comparación a los efectos adictivos de la nicotina. Asimismo, este vapeo tampoco daña a las personas que acompañan a la persona que vapea. Desde entonces, el cigarrillo electrónico ha evolucionado en cuanto a tamaños, formas y líquidos con los que vapear, como apuntábamos al principio, desde sabores mentolados a sabores frutales.

De hecho, dentro de esa evolución, algunos fabricantes han ideado cigarrillos electrónicos de proporciones y tacto similar al de un cigarrillo, solucionando alguna de las críticas de aquellos fumadores que decían echar en falta ese tacto que les daba el cigarrillo tradicional, ya fuera entre las manos o entre los labios. Una evolución que también ha afectado a las sustancias que, al vapear, generan esa nube, formada a partir de la vaporización de los líquidos. Aunque pueda parecer contradictorio, alcanzar estas similitudes ha beneficiado a que muchas personas dejen de fumar, puesto que también estaba comprobado que muchas personas fumaban como hábito de unos gestos. O por simplemente un tema social.

Ventajas saludables

Además de las ventajas indicadas, el uso del cigarrillo electrónico conlleva otra serie de beneficios en comparación al tabaco tradicional. A saber: una menor exposición a sustancias químicas, perjudiciales para el organismo al ser cancerígenas; no amarillea los dientes, éstos quedan protegidos y se mejora también el color de la piel; es menos contaminante y no deja olores desagradables, como sucede con el tabaco; se recupera el olfato y el gusto.

A esto debemos añadir otro elemento no menos importante como el económico. Vapear sale más barato que fumar. Y vapear no significa engordar, porque esa ansiedad también queda contrarrestada con el cigarrillo electrónico.

Nicotina: desconexión progresiva

Si usted es un fumador que, una vez leído este texto, decide probar con el cigarrillo electrónico como método de mejorar su salud, debe hacerlo también de manera progresiva. Es decir, diversos estudios recomiendan mantener una pequeña dosis de nicotina en esos líquidos de sabores (los hay ya preparados así) con el objetivo de ir descargando progresivamente esa adicción del organismo hacia la nicotina.

Ya no hará falta marcharse a Reino Unido (se calcula que 36 millones de británicos ya usan el cigarrillo electrónico) o Francia, puesto que en España destacan varias marcas como fabricantes con una óptima relación entre calidad y precio. Este factor no debe pasarse por alto en absoluto, especialmente teniendo en cuenta el aumento de los precios que los cigarros clásicos han tenido en los últimos años y ante la proliferación de tipos y líquidos que presentan los cigarrillos electrónicos.

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