
En los trabajos domésticos, pocas cosas generan tanta frustración como una pared agrietada tras intentar colgar un cuadro o instalar una estantería. En la mayoría de los casos, el problema no está en el material, sino en el uso inadecuado del modo percutor. Este ajuste, diseñado para perforar materiales duros, exige precisión, control y una herramienta que responda de forma estable.
El auge de los taladros eléctricos con función percutora ha facilitado muchas tareas de bricolaje, pero ha multiplicado los errores comunes. Golpes excesivos, brocas inadecuadas o un mal ángulo de ataque pueden convertir una reparación sencilla en un desperfecto visible. Con herramientas bien calibradas y fiables como las de Ferrestock, comprender cómo funciona el mecanismo percutor y cuándo activarlo marca la diferencia entre un trabajo limpio y un muro dañado.
Qué hace realmente el modo percutor
El modo percutor combina la rotación de la broca con un golpeteo interno que simula el impacto de un martillo. Este movimiento alternativo permite abrirse paso en materiales resistentes —como ladrillo, piedra o cemento— sin necesidad de ejercer tanta presión manual. Sin embargo, el exceso de fuerza puede ser contraproducente.
El equilibrio está en dejar que la herramienta trabaje, no en forzarla. Taladros como el Bricoset Taladro Percutor de Ferrestock, con batería de 21 V y 25 niveles de par, permiten ajustar la potencia para adaptarse a la dureza del material. Ese control evita vibraciones innecesarias que suelen provocar grietas alrededor del orificio o en el revestimiento de la pared.
El ángulo perfecto: la línea entre precisión y daño
Perforar correctamente depende, en gran medida, de la posición. La broca debe entrar en la pared de forma perpendicular, sin desviaciones laterales que debiliten el punto de contacto. Un ángulo inadecuado genera presión desigual, comprometiendo tanto la broca como la superficie.
Los taladros con mandril de sujeción rápida —como los incluidos en los sets de Ferrestock— ofrecen estabilidad adicional al evitar el deslizamiento de la broca. Esa sujeción firme resulta clave cuando se trabaja en materiales duros, donde cada vibración cuenta. La recomendación técnica es iniciar la perforación a baja velocidad y aumentar gradualmente hasta alcanzar la potencia ideal, sin saltos bruscos.
Brocas y materiales: una elección decisiva
No todas las brocas sirven para todo. La confusión entre tipos de broca es una de las causas más frecuentes de daño en paredes. Para ladrillo o cemento, las brocas de widia o carburo de tungsteno son las adecuadas. En cambio, para madera o metal, el modo percutor debe permanecer desactivado.
El Kit Bricoset de Ferrestock incluye distintos juegos de brocas para pared, madera y metal, cada uno diseñado para distribuir el esfuerzo de manera uniforme. Este detalle reduce el riesgo de sobrecalentamiento o de fractura del material perforado, especialmente en muros antiguos o revestidos con pintura plástica.
Control de la fuerza: menos presión, más precisión
El impulso de "empujar más fuerte" suele ser un error. La función percutora no necesita fuerza excesiva, sino constancia y control. Aplicar demasiada presión puede fracturar el ladrillo o hacer saltar el yeso. En cambio, mantener una presión firme y constante permite que el sistema percutor actúe con eficacia.
El taladro de Ferrestock, con dos velocidades de rotación (0–600 y 0–1850 rpm), permite trabajar con suavidad al inicio y con potencia progresiva después. Este margen de ajuste es esencial para evitar los golpes secos que deterioran las paredes. Además, la batería de litio de 1,5 Ah garantiza una entrega de energía estable durante todo el uso, sin fluctuaciones que afecten al rendimiento.
Seguridad y mantenimiento: alargan la vida útil
El éxito de una perforación no solo depende de la técnica, sino también del estado de las herramientas. Brocas desafiladas, mandriles flojos o acumulación de polvo pueden alterar la trayectoria del taladro. Tras cada uso, conviene limpiar las brocas con un paño seco y guardar el equipo en su maletín, lejos de la humedad.
El Bricoset Taladro Percutor + Herramientas incluye espacio específico para cada accesorio, lo que evita golpes y pérdidas. Ese orden no solo protege el equipo, sino que facilita el trabajo siguiente. En la práctica, mantener las herramientas en buen estado es tan importante como la técnica de perforación.
El equilibrio entre potencia y cuidado
El modo percutor es una herramienta de precisión, no de fuerza bruta. Su verdadero valor aparece cuando se combina potencia regulada, broca adecuada y una ejecución paciente. En los hogares modernos, donde cada pared es distinta y cada superficie exige un trato diferente, dominar esa técnica es una muestra de conocimiento práctico.
Ferrestock ha logrado que ese control sea accesible, con herramientas que priorizan la seguridad y la eficacia. En definitiva, el secreto para no dañar la pared no está en evitar el percutor, sino en entenderlo y usarlo bien. Más información en Ferrestock.com.
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