Aída Gómez, nacida en Madrid hace 34 años, empezó a los siete sus estudios de danza española y cuatro años más tarde los de danza clásica, terminando la carrera a los doce años con matrícula de honor.
Tras su incorporación al Ballet Nacional de España como solista con tres coreografías de Antonio -"Sonatas del Padre Soler", "Puerta de Tierra" y "Corpus"- fue con María de Avila, directora artística de la compañía, con quien ocupó oficialmente la categoría de solista en los ballets "Danza y Tronío", de Mariemma; "Ritmos", de Alberto Lorca, y "Medea", de José Granero. Como primera bailarina, cargó que ocupó desde 1985, sus personajes principales fueron en "Sonatas", "Laberinto", "Castilla", "Los Tarantos", "Soleá", "El sombrero de tres picos" y el solo de "Zarabanda", con música de José Nieto y coreografía de José Antonio creada para ella, estrenándose en el Liceo de Barcelona en septiembre de 1988.
Con motivo de la celebración del décimo aniversario de la creación del Ballet Nacional de España, interpretó junto a Antonio Gades el papel principal de "Bodas de sangre". Hace unos días Aída Gómez anunciaba que había convencido al maestro para volver a trabajar con el Ballet, montando una de sus principales creaciones, "Fuenteovejuna".
El Teatro de la Zarzuela fue el escenario escogido en 1989 para estrenar el ballet "Don Juan", con guión de Miguel Narros, coreografía de José Antonio y música de José Nieto, en el que Gómez interpretó a Doña Inés, papel con el viajaría a Santander, Moscú y San Petesburgo. En noviembre de 1990 intervino en el homenaje, en su centenario, a Antonia Mercé "La Argentina" en el Teatro María Guerrero de Madrid y a continuación, compartió escenario en diversas galas con Julio Bocca, Eleonora Cassano, Juan Carlos Gil y Pietra Gala, y participó en las Galas sobre la Escuela Bolera, bailando junto a José Antonio, el paso a dos "Puerta de Tierra", de Antonio Ruiz.
Tras bailar en el homenaje a Vicente Escudero, en 1996 se marcha del Ballet Nacional de España y se incorpora como artista invitada en la compañía de Joaquín Cortés, con quien realizó giras por toda Europa y América. Aida Gómez participó en la gala de reapertura del Teatro Real, en la que interpretó el personaje de la molinera en "El sombrero de tres picos", de Manuel de Falla, con coreografía de Antonio Ruiz. Su pareja fue otro ex bailarín del Nacional, Antonio Márquez.
En el último trimestre de 1997, tras haber colaborado con Maurice Bejart, forma su propia compañía y estrena, con un gran éxito de crítica y público, el espectáculo "Solos en compañía". Al año siguiente es nombrada directora artística del Ballet Nacional de España, por el entonces director general del INAEM, Tomás Marco.
En mayo de 1998 fue galardonada con el Premio Max de las Artes Escénicas a la Mejor Bailarina, y ese mismo año crea para la compañía nacional las coreografías "Mensaje", con música de Vicente Amigo, y "Silencio rasgado", con música de Jorge Pardo.
También colabora como estrella invitada con la Compañía Andaluza de Danza, en el homenaje a García Lorca, bailando con José Antonio su coreografía "Vals patético", estrenada con gran éxito en el Festival de Granada y presentada en la X Bienal de Arte Flamenco de Sevilla. En 1999 afronta el estreno de un nuevo programa en el que interpreta dos personajes totalmente opuestos, Frida Kahlo y la mítica Carmen, con coreografías de Antonio Canales y José Antonio, respectivamente. El año pasado, después de bailar en el Teatro Bellas Artes de México, fue galardonada con la Medalla de Plata de dicho teatro.
