L. D. / EFE.-
En este manuscrito, adquirido por un comprador que pujó por teléfono y cuya traducción en francés aparece en el catálogo, Borges sugiere qué tres libros deben llevarse a una isla desierta.
El primero de ellos, ha de ser de matemáticas: "por ejemplo, “La introducción a la filosofía de las matemáticas”, de Bertrand Russell, o bien algún muy buen tratado de álgebra con numerosos ejercicios".
El segundo libro por el que apuesta Borges es de metafísica, "por ejemplo “El mundo como voluntad y representación”, de Schopenhauer", y el tercero, de historia, "suficientemente remoto", de autores como Plutarco, Gibbon o Tácito.
En su opinión, "hablar de tres libros que uno se llevaría a una isla desierta no significa que haya que hablar de los tres libros más importantes del universo, ni de los tres más memorables de nuestra experiencia personal. La historia general de la Humanidad y la biografía de una persona no están en juego".
El escritor argentino descarta "libros que traten sobre la pasión, las relaciones humanas, que no harían más que crear desesperanza. Sobre todo, nada de libros que impliquen una relación entre personas, sino sólo libros que impliquen una relación entre el hombre y Dios, entre el hombre y los números, entre el hombre y el Universo... Nada de libros que se lean con facilidad" y acaben pronto.
En el catálogo de la subasta, se resalta la "extrema dificultad de encontrar textos entera y auténticamente" escritos por la mano de Borges, debido a que el autor dictó las tres cuartas partes de su obra tras quedarse prácticamente ciego en 1938.
También subraya que este texto, con sus tachaduras y correcciones y destinado a una revista que jamás vio la luz, es inédito, lo que aumenta su "rareza", ya que Borges "quería publicar todo lo que escribía".
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El primero de ellos, ha de ser de matemáticas: "por ejemplo, “La introducción a la filosofía de las matemáticas”, de Bertrand Russell, o bien algún muy buen tratado de álgebra con numerosos ejercicios".
El segundo libro por el que apuesta Borges es de metafísica, "por ejemplo “El mundo como voluntad y representación”, de Schopenhauer", y el tercero, de historia, "suficientemente remoto", de autores como Plutarco, Gibbon o Tácito.
En su opinión, "hablar de tres libros que uno se llevaría a una isla desierta no significa que haya que hablar de los tres libros más importantes del universo, ni de los tres más memorables de nuestra experiencia personal. La historia general de la Humanidad y la biografía de una persona no están en juego".
El escritor argentino descarta "libros que traten sobre la pasión, las relaciones humanas, que no harían más que crear desesperanza. Sobre todo, nada de libros que impliquen una relación entre personas, sino sólo libros que impliquen una relación entre el hombre y Dios, entre el hombre y los números, entre el hombre y el Universo... Nada de libros que se lean con facilidad" y acaben pronto.
En el catálogo de la subasta, se resalta la "extrema dificultad de encontrar textos entera y auténticamente" escritos por la mano de Borges, debido a que el autor dictó las tres cuartas partes de su obra tras quedarse prácticamente ciego en 1938.
También subraya que este texto, con sus tachaduras y correcciones y destinado a una revista que jamás vio la luz, es inédito, lo que aumenta su "rareza", ya que Borges "quería publicar todo lo que escribía".
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