Menú

V de Vendetta, un cómic legendario con muchas diferencias con la película

¿Es mejor el cómic que la película? Como suele ocurrir en el 90% de los casos, sí, y te explicamos por qué.

¿Es mejor el cómic que la película? Como suele ocurrir en el 90% de los casos, sí, y te explicamos por qué.
V de Vendetta, un cómic legendario con muchas diferencias con la película. | David Vinuesa

Es muy complicado hablar de V de Vendetta en apenas 1000 palabras. Muy complicado. Es un cómic tan complejo que se necesitarían horas para repasar casi todos los elementos que en su día Alan Moore fue repartiendo en píldoras a través de sus más de 250 páginas. Lo primero que hay que decir es que esta obra de mediados de los 80 que fue finalizada en los 90 se ha reeditado infinidad de veces y es lógico que se haya hecho porque es, sin duda, uno de los cómics más famosos y de mayor calidad de la historia. Ojo, eso no quiere decir que tenga que gustar a todo el mundo. De hecho, sigo manteniendo que es un cómic que necesita llegar a tu vida en un momento concreto. En un momento en el que su lectura se haga desde una madurez más desarrollada y con tus ideas y valores visiblemente marcados ya. ¿Eso hace que un adolescente no puede leerlo? No, pero es posible que le resulte más denso de lo normal si está acostumbrado a otro tipo de lectura.

V de Vendetta es un cómic para todo tipo de público, pero dentro de ese arco de madurez que he comentado anteriormente. Creo además, por mucho que algunos se empeñen en decir lo contrario, que este guion no solo está destinado a los anarquistas que defiendan estos ideales sino para cualquier persona que quiera preguntarse a sí mismo durante toda la lectura si lo que lee le gusta o no. Si lo que lee lo comparte o no. Si lo que representa a grandes rasgos, lo comparte o no. Simplificar V de Vendetta a la mano diestra o zurda de la política me parece un error ya que la profundidad de lo que se cuenta debe ser leída y valorada por todo tipo de personas. Ese es otro punto mágico de esta idea de Alan Moore, su capacidad para entrar en tu cabeza y forzarte a sacar tus propias conclusiones.

img-20231208-104521.jpg

Eso sí, lo que se cuenta en esta historia es de sobra conocido aunque mucha gente tenga la idea, ligeramente diferente, de la película de las ahora hermanas Wachowski. Esta Vendetta surge para luchar contra un gobierno fascista y extremista que, como pasó en su día con Hitler, tiene a un líder que ha destrozado la libertad individual y global de la sociedad utilizando las mentiras y el miedo. En este caso nos situamos en Inglaterra, la cual se ha visto inmersa en un caos general tras una guerra nuclear que lo cambió todo para siempre. Es por tanto un ‘elseworld’, es decir, una realidad alternativa que tiene visos de realidad en su contexto, pero cambiada a gusto del guionista. En el cómic todo viene precedido de una guerra nuclear. En la película tras un ataque terrorista con un virus. Por si acaso no diré nada de ese ataque por si alguien no ha visto la película.

A partir de esa guerra nuclear nace un nuevo gobierno, claramente fascista, con un líder que somete a su población a través del control extremo. A su mando tiene elementos de sometimientos como la Nariz, el Ojo, la Boca o el Destino, organizaciones dentro del propio partido, a lo SS, que sirven para saber absolutamente todo lo que hacen los ciudadanos y, si no pasan la censura, castigarles con la tortura o la muerte. Cámaras en calles y casas. Los famosos dedos, la policía que todo lo sabe y todo lo castiga. Todo ello controlado desde una sala por el propio líder. Esto se hizo también en la película aunque con varias diferencias, sobre todo con el líder. Aquí sí se analiza de verdad a este monstruo ausente de empatía humana. Moore refleja como nadie la soledad de un deshumanizado saco de carne que, como suele pasar en este tipo de casos, nace de la ausencia total de amor exterior hacia su persona. En la película no se trató eso y me parece que es un punto vital del cómic que le hace destacar muchísimo sobre el film.

img-20231208-104542.jpg

Contado el contexto y avanzado el papel de uno de los personajes importantes, el líder, vamos por supuesto con el amo y señor de la Vendetta, llamado V, y con Evey, la protagonista femenina de esta historia que, a mi parecer, llega a ser igual o más importante que el propio vengador. Vengador y terrorista, ojo, porque una cosa no quita la otra. De hecho en este cómic V es aún más puesto en la lupa que en la película y se le muestra como la parte contraria a lo que lucha, parte despreciable, pero desde una forma parecida, es decir, el extremismo. Usa extremos contra extremos, a fin de cuentas. En el cómic, V es aún más frío que en la película, aunque lógicamente eso es parte del increíble magnetismo y encanto de este vengador con máscara propenso a la teatralidad y al espectáculo. Será él el que salve a Evey de unos seres despreciables del gobierno que quieren violarla. Será él el que acoja a este joven chica que en el cómic ni trabaja en televisión ni tiene 20 años, como así reflejaba la película. Alan Moore diseño un personaje aún más frágil y la colocó como una niña de 15 años que se vio abocada a la prostitución por la desesperación que había instalada en su vida. Como pueden ver, las diferencias con la película son importantes aunque momentos estelares como el secuestro de Evey son clavados. Este es sin duda, uno de los mejores momentos del cómic, cuando la ausencia del miedo a morir le da a la protagonista su auténtica libertad. Son viñetas y momentos tan potentes que someten al lector a una reflexión obligada ante lo que acaba de ver. Eso convierte a este cómic en una obra de arte atemporal.

V y Evey forman la pareja del relato por excelencia, sin embargo, Alan Moore no se queda solo en eso sino que teje un entramado de personajes muy extenso que toca todos los aspectos sociales y políticos de esta realidad. Tendremos hombres y mujeres dentro y fuera de este gobierno fascista. Veremos el punto de vista de un detective que no sabe en qué lado situarse. Conoceremos la lucha por el poder a través de miembros del partido y de sus propias esposas. Y tendremos delincuentes al uso que, vistos por el microscopio, no son ni mucho diferentes a los que rigen la nación. Un popurrí de historias, perfectamente hiladas por Moore, que se muestran con un dibujo oscuro, tosco, incómodo y visceral de un David Lloyd en estado de gracia. V de Vendetta, visualmente hablando, no es cómodo de leer. Te exigirá atención. Te pedirá compromiso con la historia. Eso sí, te atrapa. Una vez aceptas ese compromiso, leer V de Vendetta se muestra apasionante.

Os dejo imágenes del cómic:

img-20231208-104647-edit-200665843003234.jpg
img-20231208-104621.jpg

Sí me gustaría recalcar que este cómic no es muy antiguo, al menos para un servidor y su edad, pero sí es un clásico y eso hace que tengamos mucho texto, mucho diálogo y un ritmo pausado y elaborado. Eso puede, aunque no debería si le dan la oportunidad, echar para atrás a jóvenes más acostumbrados a la acción o a la narrativa rápida. No en vano solo veremos una splash page en toda la historia. Pero repito, que eso no eche para atrás a nadie. Pónganse cómodos, tómense su tiempo para disfrutar y sin prisas entren en la historia. El cómic te invita a devorarlo porque es inmersivo y adictivo, aunque dividido en tres libros, que hacen las veces de capítulos, puede leerse por partes sin necesidad de hacerlo del tirón.

Antes de acabar, datos técnicos del cómic: guion Alan Moore, dibujo y tintas de David Lloyd, cartoné tapa dura, editorial ECC, 288 páginas y un precio de 36,50 euros.

Conclusión: leyenda del cómic por muchas razones y todas merecidas. Un ejercicio narrativo y visual que te hará pensar y reflexionar. Elige el momento de tu vida para leerlo, pero hazem caso, lo tienes que leer. Si gustan, disfruten de la lectura.

Temas

En Cultura

    0
    comentarios