
Pensar en Superman es pensar en esperanza y sobre todo en un superhéroe que siempre intentará hacer lo correcto bajo la sombra del bien. Superman es luz. Y así lo ha sido casi siempre. Ojo, no exento de cierta oscuridad por momentos, pero la mayoría de las veces las mejores historias del personaje, ya sea en cómics o películas, han llegado cuando este muestra ese lado luminoso que tiene su mayor símbolo en la ‘S’ que luce en el pecho. Eso es Superman y no todo el mundo se ha atrevido a sacarle de esa esencia.
En este caso traemos a esta sección este ‘Superman por el mañana’ que lo que hace precisamente de la mano de Brian Azzarello es situar a Clark / Kal-El en una situación en la que sus actos y decisiones a la hora de salvar a la humanidad son claramente cuestionables. ¿Puede un superhéroe anteponer lo que él entiende como la mejor solución al destino y libre albedrío de la propia humanidad? ¿Tiene derecho Superman a tapar sus propios temores con decisiones que le harían pasar de héroe a dios? Eso es lo que se trata en este cómic y la idea de Azzarello no estuvo exenta de grandes riesgos en su día. De hecho, hoy en día se sigue debatiendo si esta historia representa bien a Superman o destroza gran parte del lore del personaje.

Antes de meternos en materia, vamos con el análisis técnico del cómic: guion de Brian Azzarello, dibujo de Jim Lee, contiene Superman núms. 204-215 USA, cartoné tapa dura, editorial ECC, 320 páginas y un precio de 39,50 euros.
Vamos con la reseña
¿Dios o superhéroe?
Lo pensé en su día y lo pienso tras esta relectura. Hay que tener mucho valor para coger a un personaje como Superman y contar una historia como esta. Un relato, fuera de continuidad, en el que el héroe toma decisiones muy discutibles basadas en sus propios miedos y donde el resto de seres humanos no tienen capacidad de decisión. No puedo contar mucho más, pero en la trama principal veremos a un Superman contándole a un cura cómo se siente tras la desaparición de miles de personas por un hecho que, al principio del cómic, se desconoce. Entre esas personas desaparecidas, el amor de su vida, Lois Lane.
La fórmula de la historia ya de primeras es intrigante. Más allá de que luego te guste o no el transcurrir y desenlace de la misma, Azzarello establece una gran forma narrativa usando estas confesiones de Superman con el cura para ir viajando con flashbacks descubriendo así qué ha pasado. Tardaremos en saber qué está ocurriendo, sin embargo, Brian no cae en la trampa de liar demasiado las cosas y por consiguiente perder por el camino al lector sino que establece los cambios de tiempo sin brusquedad.

Aparte de la narrativa, la historia atrapa y, como mínimo, el lector tendrá la experiencia de sentirse obsesionado por saber qué narices está ocurriendo. ¿Por qué Superman necesita confesarse? ¿Acaso no evita pecar como el resto de seres humanos? ¿Duda del poder que tiene que le lleva a ser un dios entre los hombres? ¿Qué pasaría si sus traumas le llevasen a tomar una decisión que él cree buena aunque sea terrible? Eso es lo que hace Brian, llevar al límite a Superman. Y precisamente por eso este cómic genera tanto debate. Para muchos Superman siempre ha sabido manejarse en los extremos con unos valores casi intachables y plantear que esa ‘S’ en el pecho no hable de esperanza sino de miedos, no era nada fácil.
A nivel personal, me gusta mucho lo que hizo Azzarello. Me parece atrevido y bien hecho. Aún así, reconozco que por momentos no reconozco al Superman que veo y eso me genera un atisbo de duda. Es un cómic fácil de leer y a la vez difícil de asimilar. Puede que eso le dé más grandeza, la verdad, lo que pasa es que genera por ello amor y odio a partes iguales.
Lo que es innegable es el dibujo descomunal de Jim Lee. ¡Cómo luce Superman! La presencia del superhéroe es imponente y exhala poder en cada viñeta. Lee, como siempre, te deja con la boca abierta. Os dejo varios ejemplos:


¿Es una lectura para todo tipo de lectores? Bueno, Superman es un personaje que forma parte de la cultura popular y sí, este es un cómic que bien se puede llamar gran novela del personaje, pero no lo recomendaría para alguien que busque y quiera ver la luz de Superman. Veo este producto para alguien más cafetero. Acostumbrado a lecturas que saquen a sus personajes de la zona de confort. Siendo así, es muy disfrutable. Es más, aunque no te convenza cómo acaba, te dará qué pensar durante días y solo por eso ya vale la pena.
Conclusión: riesgo máximo de Azzarello y como tal hay amor y odio por igual. El dibujo de Lee es abrumador. De los Superman más imponentes que verás. El uso del color, cegador (para bien). Lo recomendaría para veteranos del personaje o para fans de la oscuridad en cualquier tipo de personaje. Te dará qué pensar. Si gustan, disfruten de la lectura.