
Según la Real Academia Española (RAE), "estar en Babia" se emplea de forma coloquial para indicar que alguien está distraído o abstraído, como si su mente estuviera en otro lugar. Pero, a diferencia de lo que muchos creen, Babia no es solo una metáfora.
Babia se trata de una comarca del noroeste de la provincia de León, con verdes praderas que durante siglos han sustentado la ganadería. Sus pastos, ideales para ovejas merinas, vacas y caballos, fueron también un lugar de paso para pastores trashumantes que venían de Extremadura y otros puntos de España.
Sin embargo, la fama de Babia comenzó a forjarse gracias a la realeza leonesa. Durante la Edad Media, los reyes de León solían retirarse a Babia para descansar, practicar la caza y la pesca, y escapar de las intrigas de la corte. Mientras permanecían allí, alejados de sus obligaciones, su ausencia física se interpretaba como un estado de desconexión. Cuando los monarcas regresaban al palacio y no querían ser molestados, los sirvientes decían que "estaban en Babia", justificando así la ausencia.
De la geografía al lenguaje
Con el tiempo, la frase dejó de referirse solo a los monarcas y pasó a aplicarse a cualquier persona que pareciera despistada o ajena a lo que ocurría a su alrededor. Otra teoría sugiere que el origen también podría estar vinculado a los pastores trashumantes, que después de pasar largas temporadas en la comarca regresaban a sus hogares un tanto desorientados, reforzando la idea de distracción.

