
Michel Houellebecq vuelve a la música. El reconocido escritor francés, autor de Sumisión, Plataforma o Las partículas elementales, entre otros, y ganador del premio Goncourt, estrena el 6 de marzo su segundo álbum. Con el título de Souvenez-vous de l'homme ('Acordaos del hombre'), el disco contiene 12 textos inéditos escritos y declamados por el propio Michel Houellebecq. El artista Frédéric Lo acompaña al autor de Aniquilación y ambos iniciarán una gira que, a partir del mes de mayo, ofrecerá diez conciertos en el teatro La Scala de París.
Grabado con el sello independiente Modulor, Houellebecq regresa a la música tras más de 25 años. Fue en el 2000 cuando apareció Présence humaine ('Presencia humana'). En aquella ocasión, Bertrand Burgalat, entonces productor y arreglista de Nick Cave, era la mano derecha del escritor.
El espíritu Gainsbourg
Con claras influencias del 'enfant terrible' de la música francesa y creador de varias de las letras más recordadas de la música gala de los años 60, Michel Houellebecq plantea un estilo sobrio con reminiscencias a Serge Gainsbourg donde su voz descarnada y melancólica contrasta con los instrumentos de viento, guitarras y coros. A medio camino del pop y de la chanson francesa, su estilo se distancia de su último álbum para reinterpretar el legado del artista que escribió letras para Brigitte Bardot o Jane Birkin.
En contraste, Présence humaine exploraba el género electrónico, con temas como 'Séjour-Club' o 'Playa blanca'. Por su parte, 'Ils chevauchaient le vent' ('Cabalgan el viento'), el primer single en más de 25 años, es una canción melódica y lírica.
La discografía de un rebelde
En 1996 Houellebecq inició su carrera musical con Le sens du combat (El propósito del combate), un disco grabado para la cadena France Culture Radio. Entre Présence humaine y Souvenez-vous de l'homme, publicó Établissement d'un ciel d'alternance ('Establecimiento de un ciclo de alternancia'), una lectura de poemas con acompañamiento musical, a cargo de Jean-Jacques Birgé.
Con todo, el escritor de Sumisión ha llegado a subirse al escenario en diversas ocasiones. Desde el famoso Olympia de París hasta el Festival de Benicàssim. Esta nueva propuesta orbita en torno a la reflexión sobre el pasado, la humanidad o el ser humano como una lejanía. Sus poemas-canciones vienen a añadir mayor profundidad en una obra compleja, polémica y rica.
