
La sección de cine clásico de Kilómetro Cero, liderada por Antolín de la Torre, ha rescatado esta semana Cómo casarse con un millonario. Dirigida por Jean Negulesco en 1953, la cinta no solo es una comedia de referencia sobre tres modelos a la caza de fortunas en Nueva York, sino que supuso una revolución técnica sin precedentes. Fue la primera película rodada en Cinemascope, una tecnología diseñada para competir con el auge de la televisión, aunque por razones comerciales su estreno fue posterior al de La túnica sagrada.
A pesar de la expectación mediática de la época por posibles rivalidades, el rodaje destacó por la buena sintonía entre Marilyn Monroe, Lauren Bacall y Betty Grable. Antolín de la Torre ha recordado en Km0 el consejo que Grable, ya veterana, le dio a la joven Monroe: "Tú preocúpate de subir arriba en tu carrera que yo ya lo he hecho todo". Además, ha destacado la profesionalidad de Marilyn, quien a pesar de su fama de difícil, buscaba la perfección: "Hasta que las profesoras que tenía ella de interpretación no le daban el visto bueno, ella seguía insistiendo".
El vestuario como desafío técnico
La película es recordada también por su sofisticación visual, que incluía prendas de una complejidad extrema para la época. De la Torre ha revelado una anécdota sobre el icónico vestido rojo de Marilyn Monroe: "Lo llevaba tan ajustado, tan ajustado, que se lo tuvieron que coser con ella puesto. Y para sacarlo había que romperlo". Esta atención al detalle, sumada a la música de Alfred Newman, convirtió a la cinta en la cuarta más taquillera de su año, demostrando que "al final se les presenta qué es más importante, si el dinero o el amor".

