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Las hermanas Soong, la extraordinaria vida de tres mujeres decisivas en el devenir de China

Jung Chang, autora de Cixí, la emperatriz y Mao, se vale de estas biografías para confeccionar un relato revelador sobre la China del siglo XX.

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Conocidas popularmente en China como "las tres princesas", Ei-ling, la hermana mayor, Ching-ling, la hermana roja y May-ling, la hermana pequeña, son tres figuras clave para entender el devenir del gigante asiático a lo largo del siglo XX. Influyeron en China de la única forma que tenían reservada por su condición de mujeres —casándose con los hombres más poderosos del momento— y, posteriormente, pudieron sobresalir por sí mismas. La aclamada historiadora y escritora británica de origen chino Jung Chang (Yibin, provincia de Sichuan, 1952), autora de Cixí, la emperatriz y la biografía Mao, se vale de las biografías de las hermanas Soong para confeccionar un relato extraordinario sobre la caída de la Dinastía Qing, la implantación de la República, el nacimiento del Partido Nacionalista y la conversión al comunismo de toda una nación, un repaso revelador que nos conduce a la China del siglo XX. El resultado es Las hermanas Soong (Taurus).

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Jung Chang, escritora.

Jung Chang ha investigado durante más de cuatro décadas la vida de unas hermanas, de ideologías antagónicas, que construyeron su vida en torno al régimen de Chiang Kai-shek. "La emperatriz Cixí transformó la China medieval en la China moderna y estas tres hermanas se beneficiaron de esa liberación de la mujer que trajo consigo desde finales del siglo XIX y comienzos del XX. Ellas pudieron convertirse en figuras públicas de pleno derecho gracias a ese movimiento de liberación", explicó la autora, durante la presentación virtual del libro. De niñas, fueron educadas en Estados Unidos y aportaron ese "toque americano" a China. "En los años 20 y 30, aparecían en público cogidas del brazo de hombres, lo cual era increíble, sin precedentes. Hasta los años 70, era imposible en China tocar a un hombre por la calle sin estar casados".

"Mientras estaban en América, decidieron que debían convertir China en un país mejor. Por eso sus maridos eran políticos, porque la política era la manera de cambiar China. Lo hicieron desde caminos muy distintos", dice Chang. La mayor de las Soong se casó con H.H. Kung, el hombre más rico del país, un genio financiero, y ella llegó a ser una de las mujeres más ricas de China; la mediana fue espía comunista, contrajo matrimonio con Sun Yat-sen (el padre fundador de la República China), y se convirtió en un icono del comunismo y vicepresidenta de Mao; y la pequeña se desposó con Chiang Kai-shek, líder máximo del Partido Nacionalista Chino, y llegó a ser, por méritos propios, una persona relevante en la política. "La historia de la China moderna está íntimamente interrelacionada con los traumas personales de las hermanas Soong", escribe Chang en el libro.

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"Lo más extraordinario de estas tres hermanas es que eran de una familia muy unida, tenían una relación muy estrecha, que quedó muy dividida por las diferencias políticas. La hermana roja, muy comunista, dedicó toda su vida a tratar de destruir a Chiang Kai-shek –marido de su hermana pequeña–, lo que significaba destruir a su familia, familia a la que, por otro lado, amaba profundamente. Las otras dos Soong eran apasionadamente anticomunistas. La historia es dramática", relató la autora.

Leyendas de China

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Las hermanas Soong.

Las hermanas Soong son una leyenda en China, incluso protagonizan un dicho popular: "En China había tres hermanas. Una amaba el dinero, otra amaba el poder y la otra amaba a su país". La autora confesó que desde niña ha escuchado historias sobre ellas. "Se nos contaba que Ei-ling, la mayor, se bañaba en leche y que por eso su piel era tan bonita y fina. La leche era algo carísimo y solo los muy privilegiados tenían acceso a ella. Se nos contaba esta historia para que la gente la odiara", relató. "Escuchábamos muchas historias sobre la hermana roja, sobre que quería casarse con su guarda personal porque era su amante. En aquellos tiempos nadie, pero nadie, sabía nada sobre la vida privada de los líderes, pero hacían correr este rumor como advertencia. Ella era muy independiente y el régimen quería decirle que si ofendía con sus actos, no tendría su protección".

"Ninguna de las tres son un modelo a seguir –opina Jung Chang–. Son personajes muy complejos, con luces y sombres. Mis sentimientos iban cambiando mientras iba escribiendo sobre ellas. Empecé sintiendo mucha admiración por la hermana roja porque estaba dispuesta a todo tipo de sacrificios y luego con los años se sintió muy decepcionada. En 1922 tuvo que huir de China y en el viaje tuvo un aborto, nunca más pudo tener hijos. Sin embargo, colaboró con Mao y mis sentimientos hacia ella fueron cambiando. Aún así, siempre mantuvo cierto grado de independencia y humanidad".

"May-ling, la hermana pequeña, era muy valiente. Secuestraron a su marido y fue ella quien lo salvó. En cierto modo, con eso salvó también a China. Si lo hubieran matado hubiera habido una guerra civil. Era valiente pero también muy corrupta, adicta a un estilo de vida presidencial, llevaba prácticamente vida de emperadora. Llegó a tener hasta a 37 sirvientes en su piso en Nueva York y todos volaban con todo tipo de lujo entre Taiwan y América. También la mayor fue muy corrupta. Son personajes extremadamente complejos".

Una autora con una vida igual de extraordinaria

La biografía de Chang resulta fascinante y evidencia las consecuencias de las políticas de Mao. Fue miembro de la Guardia Roja con solo catorce años y trabajó como campesina, médica descalza, trabajadora del metal y electricista. "Siempre quise escribir, pero era imposible hasta soñar con convertirse en escritora. Con Mao, todos los escritores fueron perseguidos y muchos acabaron ejecutados o en gulag. Incluso escribir para uno mismo era peligroso. Con 16 años escribí mi primer poema y un día lo estaba repasando en mi habitación cuando entró en el piso la Guardia Roja. Corrí rápidamente al baño, rompí el poema y lo tiré por el lavabo. Esa fue mi primera aventura como escritora", recuerda.

En 1978 se trasladó al Reino Unido, donde descubrió un "mundo completamente distinto" y recibió una beca de la Universidad de York, donde obtuvo el doctorado en Lingüística en 1982, convirtiéndose en la primera ciudadana de la República Popular China en doctorarse en una universidad británica. Jung se convirtió en un referente de las letras tras publicar la novela autobiográfica Cisnes salvajes (Circe) –prohibida en China pero muy codiciada en el mercado de contrabando– en la que narraba los cambios atravesados en este país en el siglo XX a través de las vidas de su madre, su abuela y de ella misma.

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Luego llegaron Cixí, la emperatriz (Taurus) y la biografía Mao (Taurus), junto a su marido el historiador John Halliday, donde destruyen el mito del dictador, desmontan sus logros y sacan a relucir su egoísmo, crueldad e incompetencia en el ámbito público y privado. "La historia de China mezcla verdades y mentiras. Lo más excitante de escribir sobre Mao fue acudir a las fuentes primarias, descubrir la verdad. Pasamos doce años investigando, mi marido fue a casi 30 archivos diferentes y viajamos por todo el mundo. Nos entrevistamos con supervivientes en China. En los años 90, China estaba relativamente abierta en comparación con hoy en día, que sería casi imposible hacer esa investigación", asegura la escritora. "Ahora la represión está en su momento más álgido desde la muerte de Mao, hay un retorno al estilo Mao hasta en el lenguaje", añadió.

Jung Chang. Las hermanas Soong. Tres mujeres extraordinarias en el centro del poder en China. Traductores: Ramón González Férriz y Marta Valdivieso Rodríguez. Taurus, 2020. Páginas: 400 Precio: 23,90 €

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