El Palacio Real de Madrid ha sido el escenario este martes de una nueva celebración de la Pascua Militar, que da inicio oficial al nuevo año castrense. Un acto en el que el rey Felipe VI ha alertado de los nuevos desafíos a los que se está enfrentando la civilización occidental en los últimos años y ha centrado esa señal de alarma en la amenaza de la guerra, que según ha mantenido "ha llegado al corazón de Europa".
Ante esta situación, ha defendido "cuán valioso, cuán necesario, es tener unas Fuerzas Armadas con un alto grado de formación y adiestramiento, una probada capacidad de adaptación y bien equipadas y pertrechadas", lo que ha resumido en "unos recursos humanos y materiales que estén a la altura de los desafíos". Así como "la integración de tecnologías emergentes, como la IA o los drones aéreos, navales o terrestres".
Ha destacado la labor de los militares españoles tanto dentro como fuera de las fronteras españolas. En el interior, ha recordado su participación en la seguridad, en las tareas de reconstrucción de las zonas afectadas por la DANA todavía en 2025 y su ayuda clave en las labores de extinción de "los devastadores incendios forestales" de este verano, que arrasaron más de 400.000 hectáreas.
Ha mencionado también buena parte de los 15 despliegues en el exterior en los que se encuentran actualmente los militares españoles –tanto miembros de las Fuerzas Armadas como de la Guardia Civil– bajo bandera de la ONU, la OTAN o la Unión Europea. Casi 4.000 militares en cuatro continentes, aunque casi la mitad están desplegados en el denominado muro anti-Rusia de la Alianza Atlántica.
El Monarca, como no podía ser de otro modo, se ha dirigido también a su hija, la Princesa Leonor de Borbón, que este año se encuentra realizando sus estudios en la Academia General del Aire, donde debe finalizar su tercer y último año de formación castrense: "Me consta, Leonor, que tus vivencias de estos últimos años te están ayudando a comprender y a asumir, en toda su plenitud, el compromiso y el sentido del deber, que son la brújula moral de la vida militar".
"Formándote con ellos, conociéndoles bien y sintiéndote integrada en la vida castrense es como mejor servirás con ellos, ya siendo oficial, como Heredera de la Corona; ya en el futuro, como Mando Supremo, cuando seas llamada a sucederme en la Jefatura del Estado, como Reina de España, según lo prescrito en la Constitución", ha continuado el Monarca sus mensajes directos a Leonor de Borbón.
Felipe VI no ha querido concluir su discurso sin acordarse de los caídos por España: "Echando, también, la vista atrás –por sentido de la historia, por compañerismo y por compromiso con el futuro– recuerdo con emoción a los hombres y mujeres de las Fuerzas Armadas, la Guardia Civil y el Centro Nacional de Inteligencia que hicieron el mayor de los sacrificios: la entrega de la propia vida en acto de servicio".
Secuencia de actos de la Pascua Militar
El acto ha comenzado unos minutos después del mediodía, cuando el Rey, acompañado por la reina Letizia y la Princesa Leonor de Borbón –vestida con uniforme de alférez del Ejército del Aire y el Espacio–, ha llegado al Patio de la Armería del Palacio Real. Allí han sido recibidos por la ministra de Defensa, Margarita Robles; el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska; y la cúpula militar, encabezada por el Jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD).
No ha estado, por primera vez en los más de cuarenta años de democracia, el presidente del Gobierno. Pedro Sánchez no ha acudido al acto solemne de apertura del año militar porque, según han asegurado desde el Palacio de La Moncloa, tenía prioridad su presencia en la reunión en París de la Coalición de Voluntarios en apoyo a Ucrania, una reunión en la que en otras ocasiones no ha tenido reparos en participar por videoconferencia.
Tras los saludos protocolarios, la banda de música de la Guardia Real ha interpretado el himno nacional, que ha estado acompañado por 21 salvas de honor disparadas por cañones. El Rey, vestido con el uniforme de capitán general del Ejército del Aire, ha recibido honores y ha pasado revista al batallón de honores de la Guardia Real y a una formación a caballo de este cuerpo militar.
Don Felipe, doña Letizia y doña Leonor han subido entonces hasta la Saleta Gasparini del Palacio Real, donde se ha producido el protocolario saludo uno a uno a las diferentes comisiones militares del Ejército de Tierra, la Armada, el Ejército del Aire y el Espacio y la Guardia Civil.
Terminados los saludos, el acto se ha trasladado al Salón del Trono, donde se han impuesto las condecoraciones previstas –a esta sala sólo han entrado los condecorados, el resto de invitados se ha mantenido en el salón anterior a través de pantallas de televisión– y han comenzado las intervenciones. La primera, a cargo de Margarita Robles como ministra de Defensa. La última, para cerrar el acto, la del Monarca.

