
El Servicio Federal de Inteligencia de Alemania acaba de publicar un informe sobre el gasto oculto de Rusia en Defensa. El análisis estima que el Kremlin está dedicando un 66% más a gasto militar que lo que declara oficialmente, hasta el punto de que el gasto militar se estima que supondrá en 2025 "aproximadamente la mitad del presupuesto total" de Rusia.
El análisis de la inteligencia alemana señala que la inversión supera los 240.000 millones de euros, lo que supone el doble de lo que dedicaba a Defensa en 2022, el año en que invadió Ucrania. Estima que el año pasado supuso un 10 por ciento del PIB y su peso ha ido escalando gradualmente en los últimos años: en 2022 ascendió al 6%, aumentó al 6,7% en 2023 y al 8,5% en 2024.
El BND atribuye este drástico aumento a "distorsiones" en la información rusa y a la no contabilización como gasto en Defensa de aspectos como infraestructuras militares o beneficios sociales asociados a los miembros de las Fuerzas Armadas. También señala que su interpretación de "gasto en defensa" difiere sensiblemente de la definición de la OTAN.
"Estamos en el punto de mira"
La Inteligencia alemana avisa en un comunicado de que el gasto en Defensa ruso no se está dedicando sólo a la guerra en Ucrania sino que está "creando y ampliando sus capacidades militares" en especial en el "flanco este de la OTAN". Las cifras, advierten, suponen la confirmación de la "creciente amenaza" que supone Rusia para Europa.
En una comparecencia el pasado mes de octubre, el presidente de la BND, Martin Jäger, avisó de dicha amenaza y pidió que Europa se preparara para una escalada de las tensiones con Rusia. "Estamos en el punto de mira", señaló Jäger, alertando de la intención rusa de dividir, intimidar y desestabilizar las democracias europeas y de "socavar la OTAN". "Nuestros enemigos", apuntó, "interpretan la moderación y la indulgencia como debilidad".
"En Europa reina, en el mejor de los casos, una paz fría que en cualquier momento puede convertirse en una confrontación candente", dijo reflexionando sobre los difusos límites entre paz y guerra en los últimos tiempos. Y pidió no relajarse, a pesar de que por el momento se descarte un ataque directo antes de 2029: "Nuestro adversario no conoce descansos ni treguas".

