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Alemania arma a Ucrania con 50.000 drones inteligentes capaces de perseguir objetivos en pleno vuelo sin control humano

El contrato, valorado en unos 90 millones de euros, incorpora tecnología estadounidense y prevé entregas escalonadas durante este año.

Un militar ucraniano con uno de los múltiples tipos de drones que se están utilizando en la guerra. | mod.gov.ua - 413_raid

Alemania ha dado un paso más en su apoyo militar a Ucrania al financiar la adquisición de 50.000 drones de ataque FPV Shrike, un contrato valorado en alrededor de 90 millones de euros que supone uno de los mayores pedidos de este tipo realizados por un aliado occidental desde el inicio de la invasión rusa. La operación busca reforzar la capacidad de Kiev para sostener el ritmo de combate en el frente.

La información ha sido adelantada por Reuters, que cita fuentes conocedoras de la operación y confirma que el pedido será financiado por el Gobierno alemán. Según esa agencia, los drones serán fabricados por la empresa ucraniana SkyFall y algunos ya han comenzado a entregarse, mientras que el resto se suministrará de forma progresiva antes de que finalice este año.

El elemento más novedoso del contrato no es únicamente el elevado número de aparatos, sino la tecnología que incorporan. Los drones estarán equipados con un software desarrollado por la empresa estadounidense Auterion que permite mantener el seguimiento automático de objetivos móviles durante la fase final del vuelo, incluso si el operador pierde momentáneamente la comunicación con el aparato por interferencias o guerra electrónica.

Esa capacidad de guiado terminal representa una evolución significativa respecto a los drones FPV convencionales, que dependen casi por completo del control continuo del piloto. Gracias a este sistema, el operador selecciona previamente el objetivo y el software se encarga de mantener el seguimiento en los últimos instantes del ataque, aumentando las probabilidades de impacto frente a vehículos en movimiento o blancos que intentan escapar.

La empresa SkyFall se ha convertido en uno de los principales fabricantes ucranianos de drones FPV utilizados en el conflicto. Estos sistemas, relativamente baratos de producir, han adquirido un protagonismo creciente en el campo de batalla al demostrar una elevada eficacia contra carros de combate, vehículos blindados, piezas de artillería, posiciones fortificadas e incluso embarcaciones ligeras, con un coste muy inferior al de los misiles guiados tradicionales.

El anuncio alemán llega apenas unas semanas después de que Reino Unido comunicara un incremento sin precedentes de su apoyo en este ámbito. Londres confirmó que proporcionará 150.000 drones a Ucrania a lo largo de este año como parte de un paquete de financiación militar de 752 millones de libras esterlinas, destinado también a otras capacidades necesarias para sostener el esfuerzo bélico ucraniano.

La apuesta de los aliados occidentales refleja un cambio profundo en la forma de entender la guerra en Ucrania. Si durante los primeros compases del conflicto la atención se centró en carros de combate, sistemas antiaéreos o piezas de artillería, ahora los drones se han convertido en uno de los principales multiplicadores de fuerza, tanto por su bajo coste como por su capacidad para saturar las defensas enemigas y destruir objetivos de alto valor.

Con este contrato, Alemania se sitúa entre los principales impulsores del desarrollo de capacidades no tripuladas para las Fuerzas Armadas ucranianas. La incorporación de miles de drones dotados de guiado inteligente confirma además una tendencia que previsiblemente marcará los conflictos del futuro: el empleo masivo de sistemas autónomos o semiautónomos capaces de mejorar la precisión de los ataques y reducir la dependencia del control humano durante las fases críticas de la misión.

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