L D (EFE)
Juan de Dios Román, técnico del Ciudad Real, incrementa su palmarés después de su último título copero, que logró como entrenador del Atlético de Madrid en el año 1987. La defensa del Barcelona se vio desbordada por el excelente trabajo ofensivo de su rival, donde destacó la gran dirección de Dujshebaev, la capacidad de resolución del pivote cubano Rolando Urios y la gran seguridad bajo palos de José Javier Hombrados.
El Barcelona salió a por el partido desde el primer minuto y con un parcial de 3-0 tomó una ventaja que el Ciudad Real se encargó pronto de anular imprimiendo velocidad a su juego para sorprender al contraataque. Tanto la defensa 5-1 del Ciudad Real como la 6-0 del Barcelona estuvieron muy atentas a la anticipación de los pases y recuperaron muchos balones que aprovecharon para salir en velocidad.
Con una buena dirección de Talant Dujshedbaev el Ciudad Real pasó a dominar el partido, apoyándose unas veces en el acierto en el tiro exterior de Alberto Entrerríos y otras en el trabajo del pivote Rolando Urios, a quien no conseguía anular la defensa catalana. Mediada la primera parte el Ciudad Real tenía dos goles de ventaja, después de otras tantas buenas intervenciones de Hombrados, pero el Barcelona aumentó su intensidad defensiva y mantuvo su puerta a cero durante seis minutos, en los que con un parcial de 3-0 pasó a llevar la iniciativa.
Los últimos diez minutos de la primera parte fueron los más igualados. Entrerríos ya no marcaba con la facilidad del principio y tampoco Jerome Fernández lo hacía para el Barca, por lo que ambos equipos tuvieron que trabajar más sus posesiones de ataque. Con empate a quince tantos se llegó al último minuto pero el Ciudad Real consiguió dos goles, el primero tras una gran asistencia de Dujshebaev a Uríos y, el segundo, con un lanzamiento desde diez e metros de Iker Romero sobre la bocina.
Un gol de Urios en la primera jugada de la segunda parte dio al Ciudad Real una máxima ventaja de tres tantos (15-18). A partir de ahí, el equipo manchego, de la mano de un Dujshebaev muy motivado, marcó el ritmo del partido. Un parcial de 0-4 colocó al Ciudad Real seis arriba (21-27) a falta de 16 minutos. Para entonces Valero Rivera había sentado a un gris David Barrufet, sustituido por Ohlander.
Urios continuó siendo la llave para doblegar a la defensa blaugrana y eso, unido a la solidez de la defensa y a la buena actuación de Hombrados, llevó al Ciudad Real a proclamarse nuevo campeón de España.
El Barcelona salió a por el partido desde el primer minuto y con un parcial de 3-0 tomó una ventaja que el Ciudad Real se encargó pronto de anular imprimiendo velocidad a su juego para sorprender al contraataque. Tanto la defensa 5-1 del Ciudad Real como la 6-0 del Barcelona estuvieron muy atentas a la anticipación de los pases y recuperaron muchos balones que aprovecharon para salir en velocidad.
Con una buena dirección de Talant Dujshedbaev el Ciudad Real pasó a dominar el partido, apoyándose unas veces en el acierto en el tiro exterior de Alberto Entrerríos y otras en el trabajo del pivote Rolando Urios, a quien no conseguía anular la defensa catalana. Mediada la primera parte el Ciudad Real tenía dos goles de ventaja, después de otras tantas buenas intervenciones de Hombrados, pero el Barcelona aumentó su intensidad defensiva y mantuvo su puerta a cero durante seis minutos, en los que con un parcial de 3-0 pasó a llevar la iniciativa.
Los últimos diez minutos de la primera parte fueron los más igualados. Entrerríos ya no marcaba con la facilidad del principio y tampoco Jerome Fernández lo hacía para el Barca, por lo que ambos equipos tuvieron que trabajar más sus posesiones de ataque. Con empate a quince tantos se llegó al último minuto pero el Ciudad Real consiguió dos goles, el primero tras una gran asistencia de Dujshebaev a Uríos y, el segundo, con un lanzamiento desde diez e metros de Iker Romero sobre la bocina.
Un gol de Urios en la primera jugada de la segunda parte dio al Ciudad Real una máxima ventaja de tres tantos (15-18). A partir de ahí, el equipo manchego, de la mano de un Dujshebaev muy motivado, marcó el ritmo del partido. Un parcial de 0-4 colocó al Ciudad Real seis arriba (21-27) a falta de 16 minutos. Para entonces Valero Rivera había sentado a un gris David Barrufet, sustituido por Ohlander.
Urios continuó siendo la llave para doblegar a la defensa blaugrana y eso, unido a la solidez de la defensa y a la buena actuación de Hombrados, llevó al Ciudad Real a proclamarse nuevo campeón de España.