
La derrota en semifinales de España ante Estados Unidos ha dejado caras largas tras una noche en la que los internacionales asimilaron lo ocurrido después de 35 encuentros sin caer. En la mañana libre, la mayoría se ha recluido en su habitación y sólo se ha dejado ver a la hora de la comida.
Raúl Albiol se ha sentido el centro de atención. Ha entrado al comedor acompañado de Carlos Marchena y ha respondido a las preguntas de la prensa con una sonrisa, pero sin decir ni una palabra sobre el Real Madrid.
"En su momento, cuando esté en Madrid hablamos", ha contestado a la salida, momento en el que ha aprovechado para "protegerse" entre un buen número de jugadores y completar así los cien metros que separan el restaurante de las habitaciones.