Con fuertes vientos y una persistente e intensa lluvia, sólo Hiroshi Aoyama y los españoles Aleix Espargaró, Héctor Barberá y Carlos Checa, invitado por la escudería Pramac para las dos últimas carreras de la temporada y todos ellos sobre sendas Ducati Desmosedici, se atrevieron a saltar a la pista, pero el único que ha podido marcar un tiempo de referencia ha sido el nipón.
A la postre, el único con derecho a ser incluido en la clasificación fue Aoyama, que tardaba 2:21.217 en dar una vuelta al anegado circuito de Estoril, mientras que los españoles han rodado por encima de los cinco minutos y el resto de pilotos optaba por no salir ni siquiera a la pista.
En la categoría de Moto2, el británico Scott Redding (Suter) marcaba el mejor tiempo (2:04.031) en unos primeros entrenamientos libres que estuvieron muy condicionados por la lluvia. Especialistas en agua como Redding o el australiano Anthony West (MZ RE) han sido quienes han acabado marcando la pauta en una pista completamente mojada y, en algunos puntos, incluso anegada, lo que hizo muy complicado el pilotaje.
Apenas diecinueve pilotos consiguieron clasificarse en estos primeros entrenamientos, quedando muchos de ellos fuera de la tabla de tiempos y algunos, como Álex Debón (FTR) o Julián Simón (Suter), ni siquiera saltaron a la pista para evitar caerse.
Por último, en 125 c.c., el británico Bradley Smith (Aprilia) ha marcado el mejor tiempo en los primeros entrenamientos libres. Smith apenas ha completado once giros y ha logrado su mejor tiempo en la quinta vuelta, con más de dos segundos de ventaja sobre su inmediato perseguidor, su compatriota Danny Webb (Aprilia), con sólo doce pilotos clasificados debido a las malas condiciones climatológicas.
