De esta forma, Australia confirma su dominio en el hockey internacional después de vencer en el Champions Trophy en diciembre, precisamente ante el combinado germano, cuya juventud le augura un futuro prometedor a pesar de la derrota.
Eddi Ockenden adelantó a los oceánicos en el minuto 6 y Moritz Furste empató para Alemania al transformar un penalti-córner en el 48. Sin embargo, Luke Doerner, máximo goleador del torneo igualado al holandés Taeke Taekema, hizo el segundo, el octavo en su cuenta, al materializar otro penalti-córner a once minutos del final.
En el partido por el bronce, Holanda remontó en la segunda parte un 3-1 en contra y acabó superando por 3-4 a Inglaterra. Por parte de los ingleses marcaron Alastair Brogdon y Ashley Jackson, éste por dos veces, mientras que Teun de Nooijer, Taeke Taekema, Klaas Vermeulen y Rogier Hofman anotaron para Holanda en un partido que dirigió el árbitro español Marcelo Serveto.