L D (EFE) El hasta este jueves entrenador de la Real, visiblemente afectado por su destitución, asumió "con profesionalidad" la decisión del consejo y equiparó su situación a la de un jugador que juega cuando tiene la confianza del técnico y ocupa el banquillo cuando "se la quitan", como admitió que le ha ocurrido a él mismo. Bakero afirmó que en todo momento ha intentado "transmitir optimismo" a la plantilla, pero que ha sido "difícil" lograrlo por culpa de la "mochila" llena de "piedras" que a su juicio arrastran los jugadores, en alusión a la presión y a la falta de apoyo del público de Anoeta.
No quiso concretar la causa de los males del equipo y se limitó a decir que "han pasado muchas cosas" pero que "es una tontería hablar ahora de esas cosas", tras lo que reiteró que los jugadores "son mucho mejores" de lo que plasman en el terreno de juego cada domingo. Enderezar la marcha del equipo, que ocupa el último puesto de la clasificación liguera con dos puntos en siete jornadas, está, dijo Bakero, "en las botas" de los jugadores, con los que el Consejo ha mantenido un encuentro para estudiar la situación.
En su opinión, la Real tiene que "aceptarse como es" y después "adaptarse a la competición", porque la situación ya no es como en el pasado, cuando "con ser del norte, ser un grupo de amigos y ser fuertes se competía". "Es muy importante que en Anoeta se pueda respirar un ambiente más de unión con el equipo", concluyó Bakero, quien tras la rueda de prensa se despidió uno por uno de todos los informadores que siguen la información de la Real. Fuentes explicó, por su parte, que la derrota por 4-1 en Málaga el pasado miércoles, en partido de Copa, no ha sido el detonante de la decisión, que se ha adoptado tras analizar "todos los resultados, la imagen y la progresión del equipo".
Consideró que esta destitución no significa "un fracaso" de la política del club y afirmó que cuando Bakero, que era el director deportivo, decidió sentarse en el banquillo "asumió la dictadura de los resultados" y que éste fue "un paso adelante que no tiene vuelta atrás", por lo que Bakero sale del club y no retorna a su puesto anterior. El presidente alabó el trabajo de Bakero, de quien dijo que "ha cambiado muchas cosas en Zubieta" y ha diseñado "una plantilla mucho más equilibrada que la del año pasado"
Fuentes, quien informó de que la Real no nombrará a un nuevo director deportivo, insistió en que el Consejo de Administración, los jugadores y el "entorno" del club también tienen su cuota de responsabilidad en el desastroso comienzo de liga del equipo, aunque sólo concretó la culpa del llamado "entorno" y no especificó en qué consisten la de los directivos y futbolistas. Lamentó el "pesimismo" que se ha instalado en la afición, remarcó que en otros campos se apoya más a sus equipos de casa y concluyó que la Real no es un club "grande", por lo que "si quiere hacer algo tiene que estar unido".
No quiso concretar la causa de los males del equipo y se limitó a decir que "han pasado muchas cosas" pero que "es una tontería hablar ahora de esas cosas", tras lo que reiteró que los jugadores "son mucho mejores" de lo que plasman en el terreno de juego cada domingo. Enderezar la marcha del equipo, que ocupa el último puesto de la clasificación liguera con dos puntos en siete jornadas, está, dijo Bakero, "en las botas" de los jugadores, con los que el Consejo ha mantenido un encuentro para estudiar la situación.
En su opinión, la Real tiene que "aceptarse como es" y después "adaptarse a la competición", porque la situación ya no es como en el pasado, cuando "con ser del norte, ser un grupo de amigos y ser fuertes se competía". "Es muy importante que en Anoeta se pueda respirar un ambiente más de unión con el equipo", concluyó Bakero, quien tras la rueda de prensa se despidió uno por uno de todos los informadores que siguen la información de la Real. Fuentes explicó, por su parte, que la derrota por 4-1 en Málaga el pasado miércoles, en partido de Copa, no ha sido el detonante de la decisión, que se ha adoptado tras analizar "todos los resultados, la imagen y la progresión del equipo".
Consideró que esta destitución no significa "un fracaso" de la política del club y afirmó que cuando Bakero, que era el director deportivo, decidió sentarse en el banquillo "asumió la dictadura de los resultados" y que éste fue "un paso adelante que no tiene vuelta atrás", por lo que Bakero sale del club y no retorna a su puesto anterior. El presidente alabó el trabajo de Bakero, de quien dijo que "ha cambiado muchas cosas en Zubieta" y ha diseñado "una plantilla mucho más equilibrada que la del año pasado"
Fuentes, quien informó de que la Real no nombrará a un nuevo director deportivo, insistió en que el Consejo de Administración, los jugadores y el "entorno" del club también tienen su cuota de responsabilidad en el desastroso comienzo de liga del equipo, aunque sólo concretó la culpa del llamado "entorno" y no especificó en qué consisten la de los directivos y futbolistas. Lamentó el "pesimismo" que se ha instalado en la afición, remarcó que en otros campos se apoya más a sus equipos de casa y concluyó que la Real no es un club "grande", por lo que "si quiere hacer algo tiene que estar unido".
