
A pesar de que su club fue multado con 15.000 euros el martes, por el tribunal deportivo de la Liga Italiana por abuso racial por parte de sus seguidores a un jugador del Chievo, el equipo de Verona, en cambio, no ha sido castigado.
Balotelli, por su parte, ha lamentado en su página web haber insultado a los aficionados del Verona que "no tenían nada que ver" con los abucheos. Además, ha recalcado que está cansado de escuchar "frases racistas y abucheos" y ha asegurado estar avergonzado porque los seguidores del Inter hayan tenido un comportamiento racista hacia el jugador del Chievo Luciano.