
L D (EFE)
Han sido varios los casos en los que los equipos han demandado compensaciones por las lesiones de sus jugadores. El Olympique de Lyon, cuatro veces campeón francés, exigió a la FIFA un millón de euros después de que su defensa Eric Abidal se rompiera un hueso del pie en el partido amistoso que Francia disputó contra Costa Rica en Noviembre.
El Sporting Chareloi belga, por su parte, reclamó 615.000 euros de compensación a la FIFA por la dura lesión en el tobillo que sufrió el centrocampista Abdelmajid Oulmer en el encuentro contra Marruecos. El G-14 dio la razón al Charleroi en este caso. "Si ellos (por el G-14) quieren una guerra mundial, la tendrán", amenaza Blatter, quien afirma que los clubes que se nieguen a donar jugadores a sus equipos internacionales podrían ser expulsados de las competiciones internacionales de clubes.
"Es como el racismo, tienes que pegarlos cuando ellos te pegan a ti", declara el presidente de la FIFA, quien añade que bajo las nuevas leyes, un jugador culpable por actos racistas serían sancionados con cinco partidos. Los clubes de fans que muestren una "incomprensible y repugnante actitud" serán multados con tres puntos por una primera ofensiva racista, seis puntos por una segunda y la relegación a la división inferior si hay una tercera ofensiva. Blatter comunica además que los clubes que no cumplan estas normas no jugarán competiciones internacionales.
El Sporting Chareloi belga, por su parte, reclamó 615.000 euros de compensación a la FIFA por la dura lesión en el tobillo que sufrió el centrocampista Abdelmajid Oulmer en el encuentro contra Marruecos. El G-14 dio la razón al Charleroi en este caso. "Si ellos (por el G-14) quieren una guerra mundial, la tendrán", amenaza Blatter, quien afirma que los clubes que se nieguen a donar jugadores a sus equipos internacionales podrían ser expulsados de las competiciones internacionales de clubes.
"Es como el racismo, tienes que pegarlos cuando ellos te pegan a ti", declara el presidente de la FIFA, quien añade que bajo las nuevas leyes, un jugador culpable por actos racistas serían sancionados con cinco partidos. Los clubes de fans que muestren una "incomprensible y repugnante actitud" serán multados con tres puntos por una primera ofensiva racista, seis puntos por una segunda y la relegación a la división inferior si hay una tercera ofensiva. Blatter comunica además que los clubes que no cumplan estas normas no jugarán competiciones internacionales.
