L D (EFE) El Santos fue la víctima que se cobraron los argentinos para conseguir su quinta Copa Libertadores de América, mientras que el Milan venció a la Juventus de Turín llevando su sexta Champions League a sus vitrinas, por lo que el choque para alzarse con la Copa Intercontinental será un verdadero espectáculo. El equipo argentino ha sufrido una verdadera odisea hasta llegar al destino donde tendrá lugar el encuentro, puesto que un problema con su vuelo hizo que el conjunto 'xeneize' tuviera que estar retenido en el aeropuerto de Los Ángeles durante bastantes horas, por lo que su llegada a Japón fue accidentada, y su preparación en tierras niponas no demasiado adecuada.
Boca, cruzó el Pacífico con el Trofeo apertura en el bolsillo, y dividió la expedición en dos partes, puesto que su técnico, Carlos Bianchi debía disputar aún la última jornada de dicho torneo aunque con los jugadores teóricamente suplentes. La gran expectación que ha despertado el conjunto gaucho ha venido a cargo de la gran duda de este partido: la presencia en el once titular de Carlos Tévez. El delantero y jugador estrella de Boca Juniors será duda hasta última hora puesto que arrastra unas molestias físicas que están creando un verdadero quebradero de cabeza a su entrenador. Por otra parte, Boca se encuentra con una nueva oportunidad de tumbar a un gigante europeo, y reivindicar el fútbol suramericano. Como ya hicieran con el Real Madrid antaño, con Palermo, Riquelme o Gustavo Barros Schelotto, los 'xeneizes' sabrán como jugar sus cartas: velocidad al contraataque y control de balón en el centro del campo hasta dormir el partido.
