L D (EFE) La tarjeta del jugador vasco ha sido una de las grandes noticias de la primera ronda. La otra, la confirmación de que García está entregado al ambicioso objetivo de ganar en su campo. El de Borriol apunta a que en su tierra no habrá golfista que lo pare, aunque, este jueves, sólo ha colocado la primera piedra, con 66 golpes y a dos impactos de Kjeldsen. De las figuras rutilantes del torneo sólo ha decepcionado el sueco Henrik Stenson, el décimo del mundo, que acabó con +3 y 'castigado' toda la tarde en la cancha de prácticas. El resto de los 'grandes' conserva las opciones, incluido el colombiano Camilo Villegas (70 golpes).
El rostro más feliz de la jornada ha sido el del nórdico Kjeldsen, que hace cinco años que no sube a un podio. El danés ha aprovechado para situarse como líder de un torneo que se ha despertado interesante, y que ha rescatado de un pobre bagaje en Europa al argentino Ángel Cabrera, el campeón del Open USA de 2007 que ha concluido igualado en la segunda plaza, a un golpe del danés. El "Pato" Cabrera por fin ha encontrado un comienzo sólido. Firmó 65 golpes sin "bogeys", tremendo en su eficacia desde el "tee", y ha anotadp su mejor vuelta desde que aterrizara en Europa tras su otra vida norteamericana.
El argentino, al igual que Olazábal, se ha reencontrado consigo mismo, aunque el golfista vasco se exige más: "Creo que mi vuelta ha sido aventurera. He tenido golpes muy malos, con los que he visitado sitios del campo difíciles de explicar pero extraordinario alrededor de 'green', con buenos golpes de recuperación". Olazábal, que después de reaparecer en Madrid busca resultado en Castellón, se ha referido a "mantazos" con el 'drive' o de 'putt' embocados desde 8 metros; o de pares que en otras circunstancias hubiesen significado dobles "bogeys".
Si Olazábal ha visto su debut como una serie de aventuras con final feliz, García ha calificado su vuelta como "interesante". "Es una sensación muy agradable jugar en casa. Empecé un poco nervioso, pero he terminado contento", ha confesadp. "Para empezar, -5 no está mal. No he jugado todo lo bien que me gustaría o que sé que puedo jugar", ha advertido el anfitrión.
Cabrera ha sido, junto con Kjeldsen, el más feliz en Borriol. Su solidez le ha permitido soportar sin queja la lluvia desde el hoyo 12. "Fue una gran vuelta. He estado muy sólido desde el 'tee'. En este campo eso es vital", ha comentadi Cabrera, después de ofrecer un recital de longitud y precisión con el 'driver' en las manos. El trabajo desde el 'tee' de Cabrera no ha sido un monólogo, pues el gaditano Álvaro Quirós, el mejor 'pegador' del circuito y reciente campeón en Portugal, ha estado sobresaliente hasta el hoyo 15. Pero, a partir de ese instante, ha sido incapaz de manejar el "putt" y ha cedido dos golpes en los tres últimos hoyos.
