
L D (Agencias) Láinez, de 28 años, ha dicho que había "llegado para él el momento de cerrar una etapa en la vida y comenzar otra, todavía mejor, debido a las lesiones en mis rodillas". "Éstas me han castigado demasiado durante toda mi carrera deportiva, llegando a poner mi vida cotidiana en peligro. Pero esto no se puede decir que ha sido una derrota sino más bien una victoria", subraya el jugador, que no ha podido contener las lágrimas mientras leía un comunicado.
El guardameta, que ingresó en las categorías inferiores del Real Zaragoza con 12 años, lamenta la mala suerte que le acompañó a lo largo de su carrera en forma de lesiones, privándole de "disputar cosas tan bonitas como dos Europeos juveniles o, incluso, unos Juegos Olímpicos con la consecución de la medalla de plata en Sydney", pero encontró el premio "en forma de triunfos importantes con la camiseta de mis sueños y también con la de la selección".
"Pocos son los afortunados de retirarse con tan sólo 28 años tras haber pertenecido 10 años al equipo de su ciudad y jugado más de 100 partidos con esa camiseta. El destino, después de siete partidos de sanción, me dio la oportunidad de jugar y estar a punto de ganar una liga con sólo 22 años. Todo esto es sólo a nivel estadístico. A nivel personal me ha dado la oportunidad de disfrutar de lugares maravillosos, conocer nuevas gentes y, sobre todo, de hacer grandes amistades", destaca el jugador, que ha yenido palabras de agradecimiento para el Real Zaragoza, que incluso le ofreció la renovación.
Durante la pretemporada en Inglaterra, Láinez tuvo molestias en su rodilla izquierda y, tras comprobarse que sufría el desprendimiento de una partícula del cartílago, fue operado a primeros de agosto. Cuando se suponía que iba a poder estar a las órdenes de Víctor Muñoz, el 15 de septiembre el guardameta se vio obligado a acudir nuevamente al quirófano al detectársele que una vena le había cicatrizado mal en la anterior operación.
Láinez perdió ahí el tren de la temporada, ya que Luis García se hizo con la titularidad de la meta del Real Zaragoza, y no empezó a entrar en convocatorias hasta finales de febrero, jugando su primer partido a finales de abril en un amistoso ante el Castellón. Sin embargo, el final a su calvario no estuvo ahí, ya que el jugador volvió a recaer en un entrenamiento en la recta final de la campaña de las molestias en su rodilla izquierda dando por finalizada la temporada y su carrera.