
Es lo que tiene el fútbol. El Real Madrid no jugó mal ante el Betis y perdió. Y esta noche, en el estreno en Champions ante su público, los blancos tuvieron un partido de distintas fases ante un buen Inter de Milán, y ganaron. Con apuros, eso sí. El equipo de Chivu empezó mordiendo y gozando de ocasiones bastante claras, pero fueron los blancos los que se pusieron 2-0 en el minuto 20 con los goles de Mbappé y Fede Valverde, este gracias al error garrafal de Josep Martínez, aunque Carlos Augusto acortó distancias en la recta final.
Volvieron a sonar los acordes del himno de la Champions en el Bernabéu, pero no hubo esta vez noche europea de las que hacen historia. Ni falta que le hizo al Madrid para lograr el triunfo. En el regreso de José Mourinho a la máxima competición continental con el equipo blanco, precisamente ante el Inter con el que conquistó la Copa de Europa en 2010, su equipo ganó más por supervivencia que por fútbol. Y eso que tuvo el partido en su mano durante muchos minutos.
El Inter juega, el Madrid marca
El campeón de la Serie A salió con las ideas bastante más claras. Movía el balón, encontraba espacios y volcaba buena parte de sus ataques por la derecha. Marcus Thuram avisó pronto con una volea dentro del área que obligó a Courtois a intervenir. Después fue Lautaro Martínez quien puso a prueba al gigante belga. El Madrid, mientras tanto, esperaba agazapado, sin presión y sin demasiadas noticias en ataque.
Pero el fútbol tiene estas cosas. Cuando menos lo merecía, apareció Mbappé. Bisseck se la jugó en una zona donde no se puede jugar y el rebote dejó desprotegida a la defensa italiana. Brahim estuvo listo para servir de primeras y Mbappé hizo el resto. Mano a mano ante Martínez y 1-0. Primer remate entre los tres palos del Madrid y primer gol. Eficacia máxima, fútbol mínimo.
El tanto pareció espolear ligeramente a los de Mourinho, aunque el Inter seguía encontrando con demasiada facilidad a Lautaro, Thuram y sus centrocampistas. Hasta que llegó el segundo harakiri italiano. Josep Martínez recibió en el área pequeña, quiso salir jugando y se encontró con Fede Valverde encima. El uruguayo le robó la cartera y el balón acabó dentro. 2-0. El Bernabéu no daba crédito.
Courtois contra el Inter
El marcador era magnífico para el Madrid. El partido, bastante menos. El Inter continuó mandando en la posesión y marcando el ritmo ante un equipo blanco excesivamente pasivo. El problema es que, con el paso de los minutos, la diferencia entre ambos equipos empezó a parecer menos de dos goles y más de dos mundos. Courtois volvió a ejercer de Courtois. Y eso, en el Bernabéu, ya se ha convertido casi en una tradición.
Nada más comenzar la segunda parte, el Madrid tuvo un arreón que permitió pensar en el tercero. Mbappé estuvo cerca, pero fue un espejismo. El Inter volvió a coger el mando y encerró a los locales. Entonces apareció otra vez el belga. Primero en un mano a mano con Lautaro Martínez y después, desde el suelo, para sacar un remate consecutivo de Curtis Jones. Dos paradas que evitaron que el partido se pusiera patas arriba. La zaga madridista concedía demasiado y la grada empezó a mostrar su descontento con algunos tímidos pitos.
El Madrid también tuvo el tercero. Bellingham, a un par de metros de la línea de gol, mandó el balón al muñeco tras un jugadón sencillamente espectacular de Brahim, puro caviar. Después fueron Vinícius y el propio Brahim quienes encontraron espacios para sentenciar, pero Josep Martínez, esta vez sí, respondió con acierto. El portero español, que había regalado el 2-0, estaba decidido a reparar su pecado.
De lo que pudo ser el 3-0 al sufrimiento
Y como el Madrid no quiso cerrar el partido, el Inter decidió volver a abrirlo. Lautaro puso un balón magnífico desde la derecha y Carlos Augusto apareció completamente solo en el segundo palo. Remate y 2-1. Pitada general. El Bernabéu entendió inmediatamente lo que podía ocurrir: otro partido que se complica después de tenerlo controlado.
Quedaba tiempo y el Inter se lanzó en busca del empate. El Madrid se refugió en el contragolpe, consciente de que cualquier pérdida podía convertirse en un problema mayúsculo. Mourinho movió el banquillo para dar aire al equipo y las entradas de Diomande y Tchouaméni —el francés llevaba casi dos meses sin jugar— ayudaron a recuperar algo de oxígeno.
También hubo tiempo para que Álvaro Carreras sustituyera a un Vinícius que no estuvo especialmente acertado, aunque al menos cumplió en el trabajo defensivo. El Madrid resistió como pudo, con más corazón que fútbol y mirando de reojo el reloj. El encuentro acabó 2-1, aunque tranquilamente el marcador podría haber sido de 8-6. Hubo ocasiones de sobra, errores defensivos para escribir un tratado, dos porteros con protagonismo y un partido que por momentos parecía jugarse sin centro del campo. El Madrid pudo golear y pudo ser goleado en una noche loca.
Ficha técnica
Real Madrid, 2: Courtois; Dumfries, Huijsen, Konaté, Cucurella; Alexander-Arnold (Tchouámeni, min. 79), Valverde, Bellingham; Brahim (Diomande, min. 79), Mbappé y Vinícius (Carreras, min. 88)
Inter Milán, 1: Josep Martínez; Diouf, Pavard (Stones, min. 46), Bisséck, Bastoni, Carlos Augusto (Mkhitaryan, min. 83); Barella (Sucic, min. 60), Çalhanoglu (Zielinski, min. 60), Jones; Lautaro y Thuram (Bonny, min. 60)
Goles: 1-0, min. 13: Mbappé. 2-0, min. 20: Valverde. 2-1, min. 76: Carlos Augusto
Árbitro: Michael Oliver (Inglaterra). Mostró cartulina amarilla a Huijsen (min. 80) por parte local y a Çalhanoglu (min. 39) y Lautaro (min. 80) por parte visitante
Incidencias: partido correspondiente a la primera jornada de la Fase Liga de la Liga de Campeones disputado en el estadio Santiago Bernabéu ante cerca de 78.000 espectadores. Se guardó un minuto de silencio en recuerdo de las víctimas de Nepal y China fallecidas por una riada.
