L D (EFE)
Si ante el Manchester City, el Barca patinaba, este martes el plantel catalán apenas tuvo que hacer esfuerzos para hacerse con el control del choque en el Estadio de Brandywell, y para intimidar desde el comienzo a su adversario, que mostró visibles limitaciones técnicas. Ya desde que sonó el silbato inicial, el equipo catalán se propuso no dar tregua a la plantilla dirigida por Dermott Keely y fue el central mexicano Rafael Sánchez, en su debut como titular para los azulgranas, el que dio la sorpresa y marcó el primer gol del choque. Márquez aprovechó un saque de esquina de David Sánchez para rematar de cabeza y doblegar a un defensa local y al cancerbero del City, Neill Bennett.
Los pupilos de Frank Rijkaard se propusieron hacer olvidar la imagen que dio el club en su choque contra el Manchester City y minutos después de este tanto, era el argentino Javier Saviola, tras pase de Márquez, el que intentaba incrementar este marcador, con un balón que salió desviado. El técnico holandés aún se llevó una nueva alegría antes de concluida la primera parte. El segundo tanto fue, prácticamente, una repetición del primero, aunque en esta ocasión, al saque de esquina de David Sánchez le siguió otro remate a puerta del central sueco Andersson.
Ya en la segunda mitad, los españoles continuaron con la posesión de la pelota y Ronaldinho, sustituto de Ricardo Quaresma, protagonizó otra intentona de gol, al lanzar una falta directa, en el minuto 59, que chocó contra el larguero. La suerte del conjunto de Rijkaard continuó en este segundo tiempo y el tercer gol para los azulgranas llegó de la mano de Gerard, desde dentro del área y tras un centro de Overmars. Y por si las cosas no estuviesen peores para los locales, el Derry, muy pobre en la línea de ataque y aún peor en la zaga, tuvo que conceder el cuarto gol, dos minutos más tarde, que le asestó, esta vez, el argentino Javier Saviola, que recogió un pase largo de Ronaldinho.
Ronaldinho, el crack indiscutible de la plantilla azulgrana, asistido por Iniesta y librándose de dos zagueros locales, fue el responsable de incrementar el ya abultado marcador, con el quinto gol, (minuto 76) para los visitantes. En los últimos suspiros del encuentro, con el ritmo de ambos equipos decayendo notablemente, Overmars malgastó aún una oportunidad fantástica en la recta final, solo ante la portería, y sin acertar a burlar a Neil Bennett. El Derry, cada vez más debilitado físicamente y a completa merced de los hombres de Rijkaard, no pudo, ni tan siquiera, lograr el tanto de la consolación y el choque concluyó con un festival de goles que puso el broche al paso por tierras británicas del Barça.
Los pupilos de Frank Rijkaard se propusieron hacer olvidar la imagen que dio el club en su choque contra el Manchester City y minutos después de este tanto, era el argentino Javier Saviola, tras pase de Márquez, el que intentaba incrementar este marcador, con un balón que salió desviado. El técnico holandés aún se llevó una nueva alegría antes de concluida la primera parte. El segundo tanto fue, prácticamente, una repetición del primero, aunque en esta ocasión, al saque de esquina de David Sánchez le siguió otro remate a puerta del central sueco Andersson.
Ya en la segunda mitad, los españoles continuaron con la posesión de la pelota y Ronaldinho, sustituto de Ricardo Quaresma, protagonizó otra intentona de gol, al lanzar una falta directa, en el minuto 59, que chocó contra el larguero. La suerte del conjunto de Rijkaard continuó en este segundo tiempo y el tercer gol para los azulgranas llegó de la mano de Gerard, desde dentro del área y tras un centro de Overmars. Y por si las cosas no estuviesen peores para los locales, el Derry, muy pobre en la línea de ataque y aún peor en la zaga, tuvo que conceder el cuarto gol, dos minutos más tarde, que le asestó, esta vez, el argentino Javier Saviola, que recogió un pase largo de Ronaldinho.
Ronaldinho, el crack indiscutible de la plantilla azulgrana, asistido por Iniesta y librándose de dos zagueros locales, fue el responsable de incrementar el ya abultado marcador, con el quinto gol, (minuto 76) para los visitantes. En los últimos suspiros del encuentro, con el ritmo de ambos equipos decayendo notablemente, Overmars malgastó aún una oportunidad fantástica en la recta final, solo ante la portería, y sin acertar a burlar a Neil Bennett. El Derry, cada vez más debilitado físicamente y a completa merced de los hombres de Rijkaard, no pudo, ni tan siquiera, lograr el tanto de la consolación y el choque concluyó con un festival de goles que puso el broche al paso por tierras británicas del Barça.
