L D (EFE)
En el planteamiento inicial, Javier Clemente colocó una defensa de cinco hombres, con otros cuatro por delante en el centro del campo, que dejaba clara la cesión de todo el protagonismo ofensivo a su rival. Los azulgrana, en consecuencia, fueron los dominadores de estos primeros minutos, en los que dispusieron de varias ocasiones para inaugurar el marcador. A poco del descanso llegó la mejor acción de lo que se llevaba de partido, después de que Ronaldinho se inventara una jugada en el centro del campo que acabó en servicio a Luis Enrique, quien sorteó al guardameta Erwin Lemmens en su salida para acabar estrellando el balón en el poste.
Con el empate sin goles se llegó al término de la primera parte y, en la reanudación del partido, una preciosa acción en solitario de Ricardo Quaresma sirvió para que el portugués batiese por bajo a Lemmens tras sortear a un par de marcadores. En el minuto 62, el Barcelona pudo aumentar la ventaja, pero Gerard falló en el último momento ante la salida del guardameta del Espanyol. El partido entró en sus compases finales en una dinámica de contención de los azulgrana y terminó con la anecdótica expulsión de Ronaldinho por doble cartulina amarilla.
Con el empate sin goles se llegó al término de la primera parte y, en la reanudación del partido, una preciosa acción en solitario de Ricardo Quaresma sirvió para que el portugués batiese por bajo a Lemmens tras sortear a un par de marcadores. En el minuto 62, el Barcelona pudo aumentar la ventaja, pero Gerard falló en el último momento ante la salida del guardameta del Espanyol. El partido entró en sus compases finales en una dinámica de contención de los azulgrana y terminó con la anecdótica expulsión de Ronaldinho por doble cartulina amarilla.