L D (EFE)
Con igualdad transcurrieron los primeros quince minutos, en los que ambos equipos abundaron con
buen tino en el lanzamiento exterior -siete triples-
, pero temieron las zonas rivales, demasiado tupidas. Tal era el "calco" que hasta los escoltas titulares de los dos equipos, Tucker, quien debutaba en Sevilla, y Seibutis, empataban en anotación (siete puntos) en el segundo cuarto.
Pero superado el ecuador de esta manga, las directrices mutaron: el Iurbentia, incapaz ante la defensa local, dejó de anotar -cinco minutos estuvo inédito-, mientras el Cajasol, muy efectivo, firmaba un brillante parcial de 14-0 (43-29 al descanso).
En el tercer cuarto, el conjunto vizcaíno detuvo el empuje de los sevillanos, que emborronaron su alto nivel de acierto, y logró recortar la diferencia hasta ponerse a seis puntos (55-49, m.30) de la mano de un Salgado que mejoraba su pésima primera mitad. Quitando los destellos de Tucker, autor de ocho de los catorce tantos de su equipo en la tercera manga , el Cajasol mostraba más sombras que luces, pese a lo cual el Iurbentia se perdía en sus errores y frente a la defensa local (61-55, m.34).
Más aún, el Cajasol, en un feo último cuarto repleto de tiros libres, alguna técnica y juego deslavazado, firmó la máxima ventaja del encuentro (75-60, m.37) y rubricó su triunfo más cómodo.
Pero superado el ecuador de esta manga, las directrices mutaron: el Iurbentia, incapaz ante la defensa local, dejó de anotar -cinco minutos estuvo inédito-, mientras el Cajasol, muy efectivo, firmaba un brillante parcial de 14-0 (43-29 al descanso).
En el tercer cuarto, el conjunto vizcaíno detuvo el empuje de los sevillanos, que emborronaron su alto nivel de acierto, y logró recortar la diferencia hasta ponerse a seis puntos (55-49, m.30) de la mano de un Salgado que mejoraba su pésima primera mitad. Quitando los destellos de Tucker, autor de ocho de los catorce tantos de su equipo en la tercera manga , el Cajasol mostraba más sombras que luces, pese a lo cual el Iurbentia se perdía en sus errores y frente a la defensa local (61-55, m.34).
Más aún, el Cajasol, en un feo último cuarto repleto de tiros libres, alguna técnica y juego deslavazado, firmó la máxima ventaja del encuentro (75-60, m.37) y rubricó su triunfo más cómodo.
