L D (EFE)
Los jugadores espanyolistas, superados ese remate de cabeza en el segundo palo de Herrera que sorprendió a Sergio, han sido incapaces de rehacerse y han terminado cayendo en un duelo en el que eran claramente favoritos. Hasta el tanto, la iniciativa correspondía a un Espanyol plagado de suplentes y canteranos, pero el Gavá, a partir del gol, comenzaba a trenzar con mayor criterio los contragolpes.
Los de Clemente, sin embargo, tuvieron el empate en su mano en el minuto 22, cuando el colegiado señaló una pena máxima cometida por Soteras sobre Velamazán, pero Suriñach despejó el lanzamiento de Óscar. El esta vez delantero del Espanyol volvía a fallar cumplida la media hora en un remate de cabeza que el guardameta del Gavá volvió a abortar en una brillante intervención.
El rival de inferior categoría fue capaz de llegar al descanso con ventaja en el marcador (1-0) y en la segunda mitad se empleó a fondo para conservarla. David Catalá estrelló el balón en el larguero al cuarto de hora de esta segunda parte, pero ni él ni sus compañeros pudieron con un Gavá que acabó encerrado, pero que se hizo acreedor de una plaza en la final.
Los de Clemente, sin embargo, tuvieron el empate en su mano en el minuto 22, cuando el colegiado señaló una pena máxima cometida por Soteras sobre Velamazán, pero Suriñach despejó el lanzamiento de Óscar. El esta vez delantero del Espanyol volvía a fallar cumplida la media hora en un remate de cabeza que el guardameta del Gavá volvió a abortar en una brillante intervención.
El rival de inferior categoría fue capaz de llegar al descanso con ventaja en el marcador (1-0) y en la segunda mitad se empleó a fondo para conservarla. David Catalá estrelló el balón en el larguero al cuarto de hora de esta segunda parte, pero ni él ni sus compañeros pudieron con un Gavá que acabó encerrado, pero que se hizo acreedor de una plaza en la final.
