L D (EFE) Fue en un partido que aportó más tranquilidad clasificatoria al conjunto azulón y que trasladó las preocupaciones con la zona de descenso al equipo cántabro, en la noche del local Riki, que se estrenó como goleador en la presente temporada con dos tantos. El Coliseum Alfonso Pérez enfrentaba a dos conjuntos con idéntico objetivo, la permanencia, y que llegaban a la cita con la amenaza de la zona descenso excesivamente cerca: el Getafe estaba igualado con ella, mientras que el Racing aparecía un solo punto por encima de los puestos de pérdida de categoría.
La tensión se apoderó de la zaga azulona durante los instantes iniciales, en los que el delantero David Aganzo, que regresaba al equipo después de recuperarse de una rotura de cúbito y radio, tardó un minuto en asustar a la grada madrileña con un remate a la media vuelta que se fue, tras tocarla Sánchez Broto, junto al poste. Menos ocasiones necesitó el Getafe para tomar ventaja en el marcador. Lo hizo dirigido por una extraordinaria acción individual del rumano Gica Craioveanu, que se marchó de dos rivales con habilidad y velocidad para, pegado a la línea de fondo, entregar el gol a Riki, que culminó el 1-0 con sólo seis minutos de partido.
Para ese momento, ambas defensas ya habían demostrado sus inseguridades: la del Racing, ante los pases en profundidad a la rapidez de Riki; la del Getafe, cada vez que el balón se aproximaba por las cercanías de su área, de la que alejaba el peligro con un puñado de despejes que nunca tomaban el rumbo correcto. De las limitaciones defensivas del conjunto cántabro nació el segundo tanto getafense. Esta vez las aprovechó Gabi, que recogió la pelota al borde del área, se la picó por un lado a Moratón y se encontró en el mano a mano con una sobresaliente actuación de Dudu Aouate, que, en el rechace, no pudo responder al posterior tiro de Riki (2-0, m. 32). El Racing, en cambio, había desperdiciado sus opciones arriba, como dos disparos desde dentro del área local, protagonizados por Javi Guerrero, tras un pase de David Aganzo, y Ayoze, que terminaron en las manos del guardameta del Getafe, y afrontó la segunda parte con la obligación de reaccionar.
Pero la reanudación tampoco aclaró las ideas del conjunto cántabro, incapaz de fabricar alguna acción relevante en los metros finales, salvo en los lanzamientos a balón parado, ante un Getafe que sólo vivía ofensivamente de algún contraataque esporádico. Con el conjunto madrileño más centrado en defender su renta que en firmar su primera goleada del curso y con el Racing sin capacidad para poner en duda la victoria local, el encuentro se convirtió en un trámite en su viaje hacia el final. Un potente disparo de Cotelo, que se marchó junto al poste, cerró un encuentro que prolongó el crecimiento del Getafe en Primera División y que puso en duda la solvencia de un equipo cántabro que mostró demasiada fragilidad atrás (2-0).
La tensión se apoderó de la zaga azulona durante los instantes iniciales, en los que el delantero David Aganzo, que regresaba al equipo después de recuperarse de una rotura de cúbito y radio, tardó un minuto en asustar a la grada madrileña con un remate a la media vuelta que se fue, tras tocarla Sánchez Broto, junto al poste. Menos ocasiones necesitó el Getafe para tomar ventaja en el marcador. Lo hizo dirigido por una extraordinaria acción individual del rumano Gica Craioveanu, que se marchó de dos rivales con habilidad y velocidad para, pegado a la línea de fondo, entregar el gol a Riki, que culminó el 1-0 con sólo seis minutos de partido.
Para ese momento, ambas defensas ya habían demostrado sus inseguridades: la del Racing, ante los pases en profundidad a la rapidez de Riki; la del Getafe, cada vez que el balón se aproximaba por las cercanías de su área, de la que alejaba el peligro con un puñado de despejes que nunca tomaban el rumbo correcto. De las limitaciones defensivas del conjunto cántabro nació el segundo tanto getafense. Esta vez las aprovechó Gabi, que recogió la pelota al borde del área, se la picó por un lado a Moratón y se encontró en el mano a mano con una sobresaliente actuación de Dudu Aouate, que, en el rechace, no pudo responder al posterior tiro de Riki (2-0, m. 32). El Racing, en cambio, había desperdiciado sus opciones arriba, como dos disparos desde dentro del área local, protagonizados por Javi Guerrero, tras un pase de David Aganzo, y Ayoze, que terminaron en las manos del guardameta del Getafe, y afrontó la segunda parte con la obligación de reaccionar.
Pero la reanudación tampoco aclaró las ideas del conjunto cántabro, incapaz de fabricar alguna acción relevante en los metros finales, salvo en los lanzamientos a balón parado, ante un Getafe que sólo vivía ofensivamente de algún contraataque esporádico. Con el conjunto madrileño más centrado en defender su renta que en firmar su primera goleada del curso y con el Racing sin capacidad para poner en duda la victoria local, el encuentro se convirtió en un trámite en su viaje hacia el final. Un potente disparo de Cotelo, que se marchó junto al poste, cerró un encuentro que prolongó el crecimiento del Getafe en Primera División y que puso en duda la solvencia de un equipo cántabro que mostró demasiada fragilidad atrás (2-0).
Ficha técnica del partido
Getafe, 2: Sánchez Broto; Yanguas, Belenguer, Nano, Pernía; Gallardo (Cotelo, m. 58), Diego Rivas, Gabi, Vivar Dorado; Gica Craioveanu (Michel, m. 77) y Riki (Pachón, m. 65)
Racing de Santander, 0: Dudu Aouate; Moratón, Casar (Morán, m. 46), Juanma; Bertín (Arizmendi, m. 68), Nafti (Pedro López, m. 46), Ayoze; Javi Guerrero, Anderson, Benayoun; y David Aganzo
Goles: 1-0, m.6: Riki. 2-0, m.32: Riki
Árbitro: Turienzo Álvarez (Colegio castellano-leonés). Amonestó a los locales Gabi (m. 44), Gica (m. 51), Diego Rivas (m. 58) y Yanguas (m. 65) y a los visitantes Moratón (m. 62) y Aganzo (m. 74)
Incidencias: Partido correspondiente a la decimoséptima jornada de Liga en Primera División disputado en el Coliseum Alfonso Pérez ante unos 12.000 espectadores