
L D (EFE) El conjunto de Schuster rompió todos los pronósticos apelando a sus genes, cumpliendo un partido muy serio, sin dudas en ninguna de sus líneas, frente al Espanyol de Lotina, que prolongó su pésima racha de pretemporada, siete derrotas y dos empates, con una nueva decepción ante su público.
Desde el pitido inicial quedaron muy bien repartidos los papeles: el Getafe renunció al balón, se plantó pulcramente en el campo y se dedicó a esperar al Espanyol. El equipo madrileño es un bloque áspero, tan falto de brillo como carente de fisuras y que ha ganado en confianza con la llegada de Bernd Schuster al banquillo. Se ha sacudido el miedo del principiante y sabe muy bien cuáles son sus limitaciones y sus armas. Juega a la italiana, cortando sin miramientos el juego del rival y encomendándose al talento de Riki, Gavilán o Güiza a la hora de marcar goles.
Al Espanyol no le quedó otra que armarse de paciencia, mover el balón y buscar el hueco en la muralla del Getafe. Pero no estuvo astuto el equipo de Lotina, sobre todo en la primera mitad, porque jugó más en horizontal que en vertical y no se dio cuenta de que la creatividad pasa por conectar con Iván de la Peña o Juanfran, los más talentosos del equipo.
Sólo a través de los balones largos pudo el Espanyol poner en aprietos al Getafe. Lo hizo Tamudo, cuando en el minuto 22 peinó una falta de De la Peña, y lo repitió a la media hora de juego, cuando peleó un pase largo de Costa que estuvo a punto de colarse en la portería de Luis García.
Si el Espanyol estuvo obtuso en ataque, tampoco hiló fino en defensa. De manera incomprensible, los dos pivotes, Ito y Eduardo Costa, recularon cuando el Getafe quería armar su juego, lo que dejaba al equipo blanquiazul desarmado y a la intemperie, a merced del acierto de sus dos centrales, Lopo y Pochettino. Ito, indiscutible la pasada temporada, y Costa, uno de los fichajes estrella, cumplen la misma función, por eso el Espanyol jugó con un cromo repetido durante buena parte del partido, por eso al cuadro catalán le costó tanto trazar un fútbol competitivo y peligroso.
Poco a poco, el Getafe fue saliendo de la madriguera, llegando con facilidad a la meta de Kameni. Así llegó el primer gol getafense. Gavilán sacó partido de la falta de coordinación de Ito y Costa, se paseó por la frontal del área y sorprendió al meta camerunés con un disparo seco y potente. El Getafe se acomodaba en el terreno de juego y lograba su segundo gol tras una internada de Gavilán por la izquierda que Riki envió al fondo de la portería.
Desde el pitido inicial quedaron muy bien repartidos los papeles: el Getafe renunció al balón, se plantó pulcramente en el campo y se dedicó a esperar al Espanyol. El equipo madrileño es un bloque áspero, tan falto de brillo como carente de fisuras y que ha ganado en confianza con la llegada de Bernd Schuster al banquillo. Se ha sacudido el miedo del principiante y sabe muy bien cuáles son sus limitaciones y sus armas. Juega a la italiana, cortando sin miramientos el juego del rival y encomendándose al talento de Riki, Gavilán o Güiza a la hora de marcar goles.
Al Espanyol no le quedó otra que armarse de paciencia, mover el balón y buscar el hueco en la muralla del Getafe. Pero no estuvo astuto el equipo de Lotina, sobre todo en la primera mitad, porque jugó más en horizontal que en vertical y no se dio cuenta de que la creatividad pasa por conectar con Iván de la Peña o Juanfran, los más talentosos del equipo.
Sólo a través de los balones largos pudo el Espanyol poner en aprietos al Getafe. Lo hizo Tamudo, cuando en el minuto 22 peinó una falta de De la Peña, y lo repitió a la media hora de juego, cuando peleó un pase largo de Costa que estuvo a punto de colarse en la portería de Luis García.
Si el Espanyol estuvo obtuso en ataque, tampoco hiló fino en defensa. De manera incomprensible, los dos pivotes, Ito y Eduardo Costa, recularon cuando el Getafe quería armar su juego, lo que dejaba al equipo blanquiazul desarmado y a la intemperie, a merced del acierto de sus dos centrales, Lopo y Pochettino. Ito, indiscutible la pasada temporada, y Costa, uno de los fichajes estrella, cumplen la misma función, por eso el Espanyol jugó con un cromo repetido durante buena parte del partido, por eso al cuadro catalán le costó tanto trazar un fútbol competitivo y peligroso.
Poco a poco, el Getafe fue saliendo de la madriguera, llegando con facilidad a la meta de Kameni. Así llegó el primer gol getafense. Gavilán sacó partido de la falta de coordinación de Ito y Costa, se paseó por la frontal del área y sorprendió al meta camerunés con un disparo seco y potente. El Getafe se acomodaba en el terreno de juego y lograba su segundo gol tras una internada de Gavilán por la izquierda que Riki envió al fondo de la portería.
Ficha técnica del partido
Espanyol 0: Kameni, Armando Sá (Jofre, min. 83), Lopo, Pochettino, David García, Ito, Costa (Coro, min. 57) Zabaleta (Riera, min. 67), Juanfran, De la Peña y Tamudo.
Getafe 2: Luis García, Contra, Belenguer, Aníbal, Pernía, Diego Rivas, Celestini, Cotelo, Gavilán (Paredes, min.71), Riki (Paunovic, min. 78) y Güiza (Cubillo, min. 86).
Goles: 0-1, min. 55: Gavilán. 0-2, min. 60: Riki.
Árbitro: Ayza Gámez (comité valenciano). Mostró cartulina amarilla a Aníbal (min. 22), Pernía (min. 41), Lopo (min. 77) y Coro (min. 88).
Incidencias: partido correspondiente a la primera jornada de Liga, disputado en el Estadio Olímpico de Montjuic ante 18.845 espectadores. El jugador del Espanyol Juanfran Torres recibió antes del partido el premio que le acredita como mejor futbolista del Trofeo Ciutat de Barcelona (1-2 ante el Olympique de Marsella). En el descanso, el Espanyol femenino ofreció al público la Copa Catalunya, ganada en la final al Barcelona (1-0).
Getafe 2: Luis García, Contra, Belenguer, Aníbal, Pernía, Diego Rivas, Celestini, Cotelo, Gavilán (Paredes, min.71), Riki (Paunovic, min. 78) y Güiza (Cubillo, min. 86).
Goles: 0-1, min. 55: Gavilán. 0-2, min. 60: Riki.
Árbitro: Ayza Gámez (comité valenciano). Mostró cartulina amarilla a Aníbal (min. 22), Pernía (min. 41), Lopo (min. 77) y Coro (min. 88).
Incidencias: partido correspondiente a la primera jornada de Liga, disputado en el Estadio Olímpico de Montjuic ante 18.845 espectadores. El jugador del Espanyol Juanfran Torres recibió antes del partido el premio que le acredita como mejor futbolista del Trofeo Ciutat de Barcelona (1-2 ante el Olympique de Marsella). En el descanso, el Espanyol femenino ofreció al público la Copa Catalunya, ganada en la final al Barcelona (1-0).